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GIJÓN (ESPAÑA) Aprobada por
asentimiento 4 de octubre de 2002 |
DECLARACIÓN
“COMPROMISO UNIVERSAL POR LA DIGNIDAD HUMANA”
ADVIRTIENDO
—
Que la dignidad humana, en tanto que valor o atributo distintivo de la especie
humana del que dimanan otros valores y derechos fundamentales del individuo y
del colectivo, está reconocida o se alude a ella en documentos internacionales
como:
las Declaraciones, acuerdos o Protocolos surgidos de las Cumbres de Río (junio 1992), Kyoto (diciembre 1997), Montreal (enero 2000), y Johannesburgo (septiembre 2002)
u otros análogos, y cuyos principios en general han sido incorporados a las
Constituciones y al ordenamiento
jurídico de la naciones democráticas, así como
-- Que la plena dignidad humana es un atributo de la especie humana y su
reconocimiento un derecho fundamental de cada persona y de toda la humanidad,
que debe ser respetado y protegido.
-- Que, no obstante, en muchos lugares de la Tierra tales normas o propósitos
se burlan o vulneran, puesto que gran parte de la humanidad está privada del
reconocimiento efectivo de la dignidad humana y de los derechos que de ella se
derivan, quedándose el respeto y la protección de la dignidad en papel mojado
o pura retórica.
-- Que millones de personas
padecen hambre, falta de agua limpia y potable y de vivienda, enfermedades (con
especial incidencia del SIDA), males y penurias debidos en muchos casos a la
miseria y a carencias básicas fácilmente evitables que los convierten en
incapacitados o los llevan a la muerte, mientras que los pudientes, la menor
parte de la población mundial, disfruta de riqueza, abundancia y bienestar y
hasta los despilfarra.
-- Que la naturaleza, la
biodiversidad y el ambiente sufren un deterioro creciente y alarmante, con
progresiva reducción de las zonas verdes y vegetales, exterminio de las
especies animales, acumulación de las basuras que producimos en las zonas
continentales y marítimas, así como su contaminación y la de la atmósfera,
sin que se tome en consideración que son el hábitat, fuente de recursos y
escenarios espirituales indispensables del ser humano.
-- Que la intolerancia y la
violencia de cualquier tipo (física, psíquica, moral, técnica o social) es
una conducta inhumana, irracional, anticultura y contraria a la dignidad humana.
-- Que el abuso de poder,
las guerras y conflictos armados, el terrorismo, la persecución política o
religiosa, la emigración forzada, la agresión a la variedad cultural y en
particular a los pueblos indígenas, el racismo, la xenofobia, la marginación,
explotación y maltrato de la mujer y la infancia, el abandono de las personas
mayores, los egoísmos económicos y los poderes científicos y tecnológicos
abusivos, son evidencias diarias de violencia que invaden todos los ámbitos de
la Humanidad con intensidad creciente y muchas veces cometidas en la impunidad.
AFIRMANDO
Que la dignidad individual y colectiva es ficticia:
—
Si no impedimos que millones de personas desfavorecidas padezcan hambre, mala
nutrición crónica y falta de agua limpia y potable.
—
Si consentimos que millones de personas sufran las enfermedades de la pobreza
causadas por la carencia de alimentos, por el agua no limpia o en mal estado
o por no disponer de las más elementales medidas de higiene y atenciones
y prestaciones sanitarias.
—
Si no promovemos que todas las personas y a la edad adecuada tengan acceso a la
educación, al trabajo debidamente remunerado y a la información puntual y
veraz sobre cuantos asuntos les afectan.
—
Si no evitamos la discriminación de las gentes y los pueblos, el maltrato de la
mujer y la infancia, el abandono de las personas mayores y los discapacitados y
la agresión a las colectividades culturales, a sus identidades y a sus entornos
vitales.
—
Si toleramos o fomentamos el racismo, la xenofobia, la discriminación por opción
sexual, la persecución ideológica, religiosa, política o cultural y la
emigración o el refugio forzados y la discriminación contra los inmigrantes.
—
Si permanecemos indiferentes a las agresiones de los países más débiles por
los más fuertes.
—
Si no detenemos la degradación del medio ambiente, la aniquilación de la
naturaleza y la extinción arbitraria de las especies (biodiversidad).
—
Si no logramos la humanización de la educación, las ciencias y las tecnologías,
de modo que estas sirvan al interés general de toda la humanidad, en particular
para que los más infortunados dejen de serlo.
—
Si continuamos recurriendo a las armas o el terror y no al diálogo constructivo
y a la tolerancia para solucionar las diferencias.
CONVENCIDOS
de
—
Que solo con la promoción, el respeto y el ejercicio efectivos de la dignidad
humana en todas las partes del Planeta, por todos y para todos, serán posibles
la convivencia en paz, la justicia social, la democracia, el pluralismo, la
igualdad, la libertad, la seguridad, la intimidad, la fraternidad, la diversidad
cultural y la conservación de la naturaleza a que todos los seres humanos somos
acreedores y que debemos ofrecer a las generaciones futuras.
—
Que todo ser humano tiene la obligación ética no solo de asumir la defensa de
la dignidad de la persona sino la obligación de velar y denunciar los atentados
contra la misma.
—
La necesidad de hacer un llamamiento a los países para que firmen y ratifiquen
a la mayor brevedad el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para
la alimentación y la agricultura, y se lleve a cabo la utilización sostenible
y la distribución justa y equitativa de los beneficios.
el
firme COMPROMISO de
—
Propiciar y potenciar las actitudes y conductas
de respeto y protección de la dignidad humana y de la biosfera, de modo
que lleguen a convertirse en un hábito cotidiano y universal y signo eficaz a
favor de la libertad y de la autonomía responsables que hagan posible la
convivencia pacífica como legado para las próximas generaciones.
—
Avanzar decididamente hacia un nuevo orden mundial justo, coparticipado,
corresponsabilizado, cooperativo, sostenible, equitativo y solidario para
terminar con la injusticia social, el hambre y la pobreza, el desmán económico,
el desempleo, la persecución cultural, ideológica y/o religiosa, el
analfabetismo, la marginación, explotación y maltrato de los inmigrantes
pobres, la mujer y la infancia, los conflictos armados, las guerras y el
terrorismo.
—
Emprender una reorientación en las inversiones en investigación, ciencia y
tecnología buscando defender el derecho de todos los seres humanos a la
alimentación y la protección de la salud, poniendo en marcha las medidas
necesarias, y en particular facilitando que todos los seres humanos se
beneficien por igual de los logros de las ciencias y las tecnologías en cuanto
a la alimentación, la educación y la atención a la salud se refiere.
—
Proteger el medio ambiente, la naturaleza y la biodiversidad, y reparar lo más
posible los perjuicios que les hemos ocasionado.
—
Emprender, en definitiva las medidas y actitudes individuales, grupales,
sociales y políticas necesarias para acabar con la intolerancia y la violencia
en sus distintas formas y para asentar el respeto efectivo a la dignidad humana
como una cultura irrenunciable.
—
Exigir a los Gobiernos que lleven a cabo sin demora ni pretextos injustificables
las acciones precisas para hacer urgente y efectivo este Compromiso.
—
Divulgar ampliamente este Compromiso por todos los medios de difusión posibles,
y muy especialmente a través de los Comités y/o Comisiones Nacionales de Bioética,
entre toda la población del Planeta, solicitando su toma en consideración y
puesta en práctica.
Gijón
(ESPAÑA), 4 de octubre de 2002
II
Congreso Mundial de Bioética
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