La Corte le reconoció
personería a una asociación de travestis y transexuales
UN FALLO QUE
OTORGA ENTIDAD LEGAL Y REPRESENTACION
De esta forma revirtió un fallo de 1991 contra la Comunidad Homosexual Argentina.
Silvana Boschi
A quince años
de que la Corte Suprema le negó la personería jurídica a la Comunidad Homosexual
Argentina (CHA), el Tribunal —integrado ahora por nuevos jueces— decidió por
unanimidad conceder esa personería a la Asociación de Lucha por la Identidad
Travesti—Transexual , que le había sido denegada por la Inspección General
de Justicia (IGJ).
Aunque el fallo se dará a conocer formalmente hoy, en el plenario de ayer los
siete jueces de la Corte decidieron aceptar el reclamo de la Asociación, lo que
implica en la práctica contar con representación ante el Estado en
diversos actos, como ser la presentación en juicios o acciones públicas, la
posibilidad de pedir subsidios, abrir una cuenta bancaria, ingresar a las
comisarías en casos de detenidos pertenecientes a la organización, entre otras
atribuciones que les otorga esa figura jurídica.
El planteo de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti—Transexual (ALITT)
llegó a la Corte luego de que la Sala K de la Cámara Civil le denegó la
personería jurídica, al confirmar una medida de la IGJ. La Cámara argumentó que
el objeto social es "contrario al bien común". Fue el mismo argumento que
utilizó la Corte en 1991, cuando rechazó la presentación de la CHA, que de todas
formas un año después obtuvo su personería.
En la presentación ante la Corte, la Asociación rechazó los argumentos de la
Cámara por "arbitrarios", y argumentó que se utilizó un concepto de "bien común"
distinto al que otorga la Constitución y los tratados internacionales.
Argumentaron que todas las asociaciones a las cuales la IGJ le ha otorgado
personería, tienden a la satisfacción de intereses personales, y cuestionaron
además que el Estado se reserve la apreciación de lo que es "bien común" y lo
que queda excluido.
El fallo de la Corte cuenta con el apoyo de sus siete integrantes: el
presidente, Enrique Petracchi, Juan Carlos Maqueda, Carlos Fayt, Ricardo
Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni, Elena Highton y Carmen Argibay. Ninguno de los
jueces que en 1991 firmaron el fallo contra la CHA sigue hoy en el tribunal. En
esa oportunidad, Petracchi y Fayt, que sí continúan en sus cargos, votaron en
disidencia con la mayoría.
En esa ocasión, Petracchi opinó que "un orden jurídico como el nuestro no
autoriza forma alguna de discriminación en razón de ideas, preferencias,
identidades, tendencias u orientaciones en materia sexual, siempre que las
prácticas que se sigan no afecten derechos de otros".
Fayt opinó en ese fallo que "la finalidad de la CHA no es, básicamente procurar
que quienes no son homosexuales lo sean, sino que en relación a aquellas
personas que lo son, se procure asegurar, en definitiva, el respeto por su
dignidad humana".
Desde la CHA, César Cigliutti señaló que, "si bien nuestra entidad agrupa a
miembros con diversas orientaciones sexuales, creemos y nos parece necesario que
existan asociaciones con cada una de esas orientaciones, porque son conquistas
que benefician a toda la sociedad".
Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 22 de noviembre de 2006.
.![]()