UNICEF advierte que es alta la mortalidad materna en el país


SITUACION DE LA MUJER Y LA NIÑEZ | SE PRESENTA EL INFORME SOBRE EL ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2007
 

Se refiere a las muertes de mujeres embarazadas o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del embarazo. Dice que no se corresponde con el nivel de desarrollo del sistema de salud argentino.


Gabriel Giubellino
 

 

UNICEF advirtió que la tasa de mortalidad materna es muy alta en la Argentina. Esta es una de las miradas que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), organismo que integra las Naciones Unidas, dio a conocer sobre Argentina en el marco del lanzamiento del informe Estado Mundial de la Infancia 2007.

"Las tendencias de largo alcance muestran un moderado incremento en la incidencia de VIH, mientras que las tasas de mortalidad materna y de embarazo adolescente se mantienen", dice el informe, disponible en inglés en http://www.unicef.org/sowc07/press.

"Como una consecuencia paradojal de la crisis financiera en Argentina, la opinión pública y las organizaciones de la sociedad civil se volvieron más conscientes de la infancia, especialmente sobre los más pobres", se indica. A la vez que reporta los programas oficiales, el trabajo indica que "el porcentaje de la población que vive con menos de un dólar diario se ha incrementado significativamente".

Gladys Acosta Vargas, representante de UNICEF en Argentina, se refirió a los puntos que su organización considera críticos sobre el país. Uno de ellos, la mortalidad materna, es decir, la muerte de la mujer embarazada o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del embarazo.

"Es un indicador que no sigue el mismo camino que la mortalidad infantil", dijo. La tasa de mortalidad infantil bajó un 43,9% en el período 1990/2004. El promedio de esta tasa en el país es de 14,4 por cada mil nacidos vivos, aunque supera el 20 en provincias como Tucumán, Catamarca y Chaco.

Sin embargo, la tasa de mortalidad materna se mantiene constante. Si en 2001 murieron 297 mujeres, con una tasa de 4,3 por cada 10.000 nacidos vivos, en 2004 el número de defunciones fue de 295, con una tasa de 4 por cada 10.000. En países industrializados es de 1,3 por cada 10.000.

En el cuadernillo con estadísticas que realizó UNICEF con la Sociedad Argentina de Pediatría se llama la atención: "Esta es una señal de alarma importante para el sistema de salud, dado que en el contexto actual la incidencia de mortalidad materna debería ser mucho más baja".

Gladys Acosta fue muy clara cuando lo dijo: "Hay que mover cielos y montañas para que baje. En función de lo que está disponible en atención primaria en Argentina, que tiene un sistema de salud muy poderoso, son cifras que se podrían evitar".

El informe Estado Mundial de la Infancia 2007, que se presenta hoy en el 60 aniversario de UNICEF, está centrado en promover la autonomía de la mujer con el convencimiento de que de esta manera se ayuda a la infancia. Hablan del "doble dividendo de la igualdad de género", si se consigue la igualdad en el hogar, en el empleo y en la gestión pública. Se ha demostrado que la mujer invierte más recursos que los hombres en los niños.

Sintetiza la hipótesis una frase de Ann Veneman, directora ejecutiva de UNICEF: "Si nos preocupa la salud y el bienestar de los niños y niñas hoy en día y en el futuro, debemos trabajar para garantizar que las mujeres y las niñas tengan las mismas oportunidades de obtener una educación, de participar en la gestión pública, de lograr una autonomía económica y de recibir protección contra la violencia y la discriminación".

Argentina también está en rojo en cuanto a presencia de la mujer en los niveles ejecutivos, empezando por los municipios. El Informe, de 148 páginas, destaca y pone como ejemplo el trabajo de las parlamentarias argentinas: cuando representan apenas el 14% del total de legisladores, el 78% de los proyectos de ley sobre derechos de la mujer fueron presentados por ellas.

Con los ejemplos de Argentina y Nueva Zelanda, UNICEF concluye que "las mujeres que participan en políticas pueden ser eficaces defensores de la infancia tanto a nivel nacional como local (...) Cuando las mujeres no tienen ni voz ni voto en la política, no hay quien abogue por la niñez".

Es por eso que, regresando a la situación de Argentina, Gladys Acosta Vargas señalaba que en cuestiones como el sida, que tiende a la feminización en el país, como "la vulnerabilidad social incipiente, la obesidad y la desnutrición crónica, que están apareciendo, se podrían revertir". ¿Cómo? Con más inversión en la mujer, más educación, más recursos y más autonomía para manejar los recursos de los que dispone. "La política pública tiene que leer esto", dice la representante de UNICEF en la Argentina. Es el mensaje.

Fuente: Diario «Clarín», Sección Sociedad, 11 de Diciembre de 2006.

 

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