Cuestionan la efectividad de las inyecciones para la fertilidad

 

Especialistas afirman que es preferible hacer directamente una fertilización in vitro.

 

Por: THE GUARDIAN. ESPECIAL PARA CLARIN

Las inyecciones para potenciar la fertilidad que cada año se dan miles de mujeres pueden llegar a ser una pérdida de tiempo y dinero, y además poner en peligro a madres y bebés. La advertencia se desprende de la investigación más completa realizada hasta el momento sobre los costos y la efectividad de los distintos tratamientos de fertilidad que ofrecen las clínicas.

Las inyecciones de hormonas se dan normalmente a mujeres que no quedaron embarazadas después de haberles sido administradas píldoras para la fertilidad más suaves a base de clomifeno, pero antes de ser admitidas para un tratamiento completo de fertilización in vitro (FIV). Las inyecciones estimulan los ovarios para que sobreproduzcan óvulos, y aumentar así las posibilidades de embarazo de la mujer. Pero también tienen efectos colaterales significativos, como jaquecas, dolor abdominal y síndrome de hiperestimulación ovárica, que rara vez es grave pero en casos excepcionales puede ser fatal.

Las inyecciones también aumentan las posibilidades de que una mujer tenga mellizos o trillizos. Entre el 20% y el 30% de las mujeres que se dan inyecciones tienen partos múltiples, que incrementan el riesgo de defectos de nacimiento y están relacionados con la hipertensión inducida por el embarazo.

Los médicos del centro médico Dartmouth-Hitchcock de New Hampshire (EE.UU.) realizaron un estudio para investigar si las inyecciones de hormonas resultaban efectivas en mujeres que no habían quedado embarazadas después de tomar píldoras para la fertilidad. Los resultados mostraron que las que quedaron embarazadas más rápido -y gastaron menos en tratamiento- fueron derivadas directamente a la fertilización in vitro, lo cual indicaría que las inyecciones de hormonas no valen la pena en términos de costo ni en términos de riesgo. "Su uso no agrega ningún beneficio", dijo Richard Rheinhold, que dirigió el estudio.

Para la investigación, los médicos trabajaron con 503 parejas infértiles y las asignaron al azar a dos grupos diferentes. Las mujeres del primer grupo siguieron un programa de fertilidad estándar en tres etapas. Como primer paso, les dieron píldoras con clomifeno antes de la inseminación artificial, que inyecta esperma directamente en el abdomen. A las que no concibieron les aplicaron inyecciones de hormonas y más inseminación artificial. Las que no quedaron embarazadas en esta segunda etapa fueron derivadas a un tratamiento completo de FIV (estimulación ovárica, recuperación de óvulos, fertilización e implantación de embriones). Las mujeres del segundo grupo que no quedaron embarazadas pasaron directamente a la FIV después de un tratamiento con píldoras para la fertilidad e inseminación artificial.

En líneas generales, las mujeres de ambos grupos tuvieron chances similares de quedar embarazadas, llegando a concebir un 75 por ciento en el plan de tres etapas y un 78 por ciento en el abreviado. Pero las que participaron del programa abreviado quedaron embarazadas tres meses antes, en promedio después de ocho meses.

"La modalidad acelerada para la FIV que elimina las inyecciones para la fertilidad obtiene porcentajes aproximadamente iguales de embarazos con costos más reducidos", dijo Rheinhold en la reunión anual de la Sociedad de Medicina Reproductiva de Estados Unidos, en Washington. Y Mark Hamilton, presidente de la Sociedad de Fertilidad Británica, sugirió que las pacientes "hablen con sus médicos sobre la efectividad de las intervenciones para decidir si siguen o no tratamientos con menores posibilidades de éxito que la FIV".

TRADUCCION: Cristina Sardoy

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 22 de octubre de 2007.

 

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