Por: Alok Jha
Un
grupo de científicos ingleses descubrió un gen que regula la duración de
vida en los mamíferos y podría conducir un día a la aparición de
tratamientos que atrasen el envejecimiento y las enfermedades que le son
propias, como el Mal de Alzheimer, el cáncer y las dolencias cardíacas.
Experimentos en ratones machos mostraron que aquellos que carecían de un gen
llamado IRS-1 vivían un 20 por ciento más y llevaban vidas más saludables. En
tanto que los ratones hembras
sin este gen tenían una longevidad aún mejor ya que vivían un promedio
de un 30 por ciento más. Al margen de tener una vida más larga, los ratones
sin el IRS-1 eran mucho más saludables que los ratones normales a medida
que envejecían, tenían ojos más brillantes, un mejor funcionamiento del
sistema inmunológico y huesos y pelaje más lozanos.
Dominic Withers, del Centro de Investigaciones sobre el Envejecimiento en la
University College London, que fue quien lideró este estudio, explicó que
"estos resultados sugieren que el IRS-1 es un sendero conservado por la
evolución que regula el tiempo de vida de los mamíferos y podría apuntar a métodos
para atrasar potencialmente el envejecimiento en los seres humanos".
El IRS-1 participa de la función de regulación de la función de la
insulina, hormona que controla la cantidad de azúcar en sangre.
Los resultados obtenidos por el profesor Withers, que aparecieron ayer en
Internet, en la publicación Faseb, se suman a una creciente cantidad de
trabajos científicos, que señalan una relación entre los genes que regulan
la insulina y la forma cómo envejece un animal. Genes similares en las
moscas de la fruta y los gusanos ya fueron relacionados con un tiempo de vida
mayor.
David Gems, otro de los autores del estudio, indicó que el trabajo con el IRS-1
en ratones es el primero en mostrar que los mamíferos pueden mantenerse
saludables a medida que envejecen. "Lo que vimos en estos animales fue un
aplazamiento de la aparición de enfermedades de la vejez, como la osteoporosis,
la diabetes y los trastornos del sistema inmunológico. Pero no cabe duda de que
estudiar todos estos mecanismos en los seres humanos es mucho más complejo
porque nuestra expectativa de vida es mayor. De todos modos, tanto éste como
otros trabajos nuestros sobre el proceso del envejecimiento están sentando
bases científicas cruciales".
El profesor Withers no está seguro todavía por qué razón la extracción del
IRS-1 condujo a una vida más prolongada en los ratones. "Es probable que
el motivo por el que funciona es que es bueno que el animal reciba un poco de
estrés".
Si los científicos descubren la manera para manipular al gen IRS-1 en los
humanos, podría acarrear grandes beneficios médicos. Pero tendrán que
pasar unos 10 años antes de que se puedan transferir los resultados a los
humanos.
TRADUCCION:
Silvia S. Simonetti
Fuente:
Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 23 de octubre de 2007.
.![]()