Cuando apareció
el primer caso femenino, en 1987, había una mujer infectada por cada 92
hombres. Hoy ellas representan el 30% de los infectados. El alza se debe a
factores culturales, biológicos y socioeconómicos.
Por: Pilar
Ferreyra
En
los últimos 20 años creció 40 veces el registro de mujeres con VIH/sida en
comparación con el número de varones detectados con la infección. Y aunque aún
son más los varones que las mujeres que padecen el Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida (sida) o que cargan el virus de VIH en su cuerpo, la
feminización de la enfermedad en nuestro país es una tendencia inexorable.
En 1987, cuando se notificó la primera mujer con sida, había 92 hombres
registrados con la misma enfermedad. Dos décadas después, por cada 2,4 hombres
con sida hay una mujer infectada. Una relación que se ha mantenido estable en
los últimos cinco años. Los datos corresponden al boletín sobre VIH/sida de
la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual del Ministerio de
Salud de la Nación de diciembre de 2007.
Cuando se conoció el primer caso de sida en una mujer en el país hacía cinco
años que la medicina investigaba la epidemia mirando sólo a los varones,
en particular a la población de homosexuales y adictos intravenosos así como a
los hemofílicos (que habían recibido transfusiones de sangre o hemoderivados).
"En Occidente, inicialmente la epidemia tuvo una expresión más en hombres
que en mujeres. Pero se hizo tanto hincapié en los homosexuales que se dejó de
lado a la población heterosexual y a la adicta a las drogas intravenosas",
analizó Graciela Reboredo, coordinadora del programa ambulatorio con pacientes
que viven con VIH y/o sida del Hospital de Clínicas.
Hoy se sabe que muchas mujeres con VIH fueron infectadas por sus maridos,
concubinos o novios. "Tanto los varones como las mujeres que tenían
relaciones heterosexuales no se consideraban en riesgo. De modo que no se protegían.
Cuando la epidemia se extiende entre los heterosexuales empieza a incrementarse
entre las mujeres, que tienen el doble de riesgo de contraer la infección
que un varón de ellas. Por ejemplo, muchas tenían compañeros que durante
el embarazo mantenían relaciones fuera de la pareja", indicó Carlos
Falistocco, coordinador operativo del Programa Nacional de Lucha Contra los
Retrovirus Humanos, SIDA y ETS del Ministerio de Salud de la Nación.
En la actualidad, las autoridades estiman que unas 134.000 personas viven con
VIH/sida en la Argentina. Pero con diagnóstico de VIH notificado oficialmente sólo
hay 67.629 casos y 32.123 desarrollaron sida.
¿Cuáles fueron los condicionantes que determinaron el crecimiento femenino de
la epidemia? Básicamente tres factores:
-El cultural: Las mujeres fueron entrenadas para obedecer al hombre, armar una
familia y procrear. "Una mujer con creencias religiosas y condicionada
dentro de estos parámetros no se protege. Las mujeres no están
acostumbradas a decir, 'si no te ponés el preservativo no tenemos sexo'",
ejemplificó Reboredo.
-El biológico: Desde el punto de vista anatómico la mujer es siempre receptiva
al virus. Esto se debe a la mayor concentración del virus en el líquido
seminal y a la mayor fragilidad de la mucosa genital femenina.
-Los factores económico y educativo: La mayoría de las mujeres afectadas por
el VIH pertenece a sectores de menores recursos y tiene poco acceso a la
educación (prevalecen las que no terminaron la primaria o con la secundaria
incompleta).
En el período 1987-2007, uno de cada cuatro casos de VIH notificados eran
mujeres. En los dos últimos años, la femenización de la epidemia cambió los
pesos relativos de unos y otras. Hoy, el 30% de los infectados notificados son
mujeres.
El punto de partida del reconocimiento de la femenización del sida fue el
aumento de las medidas de diagnóstico en mujeres embarazada y en niños que
nacen de mujeres que llegan al parto sin seguimiento o que se negaron a la
revisación de su serología. Estas medidas se lograron desde 2002 cuando se
promulgó la Ley 25.543, que obliga a los médicos de todo el país a ofrecer
el test diagnóstico de VIH a toda mujer embarazada. La mayor detección
femenina del VIH continuó con la consulta de mujeres "seropositivas",
la internación de mujeres con sida y el nacimiento de bebés infectados.
Salvo los casos de menores hemofílicos con VIH, entre los chicos que tienen
menos de 13 años la relación entre varones y mujeres infectados es uno a uno.
Y la mayoría de ellos se infectó en la gestación.
Fuente:
Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 01 de abril de 2008.
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