Vuelve
al Congreso el debate por el aborto
Proyecto en Diputados
Reglamentarían
casos no punibles
Envuelto
en fuertes controversias, un proyecto de ley que reglamenta los casos de aborto
no punible avanza en el Congreso Nacional. La norma, que desde hace más de dos
años navegaba sin rumbo por la Cámara de Diputados, obtuvo el martes pasado
dictamen favorable en la Comisión de Salud y Acción Social, con mayoría
kirchnerista, y pasó a la de Legislación Penal, último trámite antes de su
tratamiento en el recinto.
El proyecto, que recoge iniciativas de la ex diputada kirchnerista Juliana
Marino y de la socialista Silvia Ausburger (Santa Fe), reglamenta los casos
previstos por el Código Penal en los que la mujer está autorizada a
interrumpir su embarazo. Según sus impulsores, se trata de la mera reglamentación
de casos ya previstos por el Código: abortos autorizados cuando hay peligro
para la vida y la salud de la madre, o violación a la mujer con facultades
mentales disminuida.
Los opositores al proyecto, en cambio, estiman que se trata de una provocación
del kirchnerismo y de otras fuerzas de izquierda y de una solapada puerta de
entrada para la despenalización total del aborto en el país, reclamada por Ginés
González García cuando era ministro de Salud, en diciembre de 2006.
La norma autoriza la realización del aborto cuando peligra la salud o la vida
de la mujer embarazada. Para ello, el médico interviniente debe certificar que
no hay "otros medios" que el aborto terapéutico para resolver la
situación.
La ley, que ya rige como resolución en la ciudad de Buenos Aires, el territorio
bonaerense y en Rosario, establece que el aborto terapéutico debe ser realizado
sin cargo en establecimientos estatales.
Dispone, además, que debe haber contención psicológica inmediata para la
mujer y una cláusula de conciencia que permite al médico o integrante del
equipo de salud a negarse a realizar un aborto. De todos modos, la intervención
deberá realizarse con otros profesionales.
Artículo cuestionado
En su artículo 5°, el más cuestionado por diputadas del peronismo disidente
como Ivana Bianchi (Frejuli-San Luis) y Paula Bertol (Pro-Capital), el proyecto
afirma que se presume la existencia de peligro para la salud de la madre cuando
"la mujer está embarazada de un feto inviable" o "si el embarazo
se hubiere producido a consecuencia de una violación".
Según la diputada Bertol, hay un problema insalvable de forma en la norma.
"El aborto a consecuencia de una violación no está autorizado por el Código
Penal, por lo tanto una reglamentación no puede ir más allá de la ley",
explicó a LA NACION la diputada.
Y agregó que "la discrecionalidad de un médico de establecer el peligro
para la salud psíquica de la madre puede abrir la puerta para quienes pretenden
despenalizar el aborto en general".
Según fuentes parlamentarias, este criterio podría determinar que el proyecto
no prosperara en la Comisión de Legislación Penal, también de mayoría
oficialista, y que encabeza la bonaerense Nora César (FPV). Sin embargo, no
todo estaba decidido anoche.
Una de las diputadas que conocen de memoria cada expediente afirmó a LA NACION
que "el proyecto no es prioridad inmediata" y que el dictamen obtenido
"es bastante light , para que nadie se sintiera ofendido". Otro
diputado del kirchnerismo, sin embargo, no descartó que la discusión "sea
parte del conflicto entre el Gobierno y la Iglesia" que tuvo en el fallido
nombramiento de Alberto Iribarne como embajador ante el Vaticano uno de sus
recientes y polémicos capítulos.
Ajena a las críticas, Ausburger se muestra conforme con el avance de la norma.
"Mientras se suceden las idas y vueltas legales y discusiones científicas,
las mujeres abortan, mueren por causa de abortos clandestinos e inseguros o son
forzadas a continuar con un embarazo que no desean", fundamentó, y agregó:
"Por eso, la necesidad urgente de esta ley para que los médicos tengan
resguardo jurídico para realizar los abortos legales de manera eficaz, rápida,
segura y con el debido respeto por la vida privada de las personas", afirmó
la diputada socialista.
Para Bertol, en cambio, "los proyectos abordan el tema como si se tratara
de una simple "reglamentación, guía o protocolo médico" e interpretó
que así se exceden los alcances de la norma penal y se confunde, soslayando el
debate de fondo: la legalización o no del aborto".
La despenalización del aborto ha generado no pocas polémicas en los distintos
bloques parlamentarios, no sólo del oficialismo sino también de la oposición.
De hecho, un proyecto para despenalizarlo sólo en los casos que contempla el Código
Penal fue presentado por el hoy senador Rubén Giustiniani (PS-Santa Fe) en
2002, y provocó la ruptura de la coalición política con ARI, de Elisa Carrió.
González García, uno de los impulsores más consecuentes de la despenalización
total, había dicho en diciembre de 2006 que una medida como ésta "bajaría
las altas estadísticas de muertes que hoy se producen por intentar interrumpir
el embarazo al margen de la ley".
Por Jaime Rosemberg
De la Redacción de LA NACION
Fuente:
Diario «La Nación», Sección “Información General”, Miércoles 19 de
marzo de 2008.
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