La presencia de ese gen, sumada al consumo habitual de
tabaco, produce la enfermedad.
Por: Valeria
Román
Gran parte
de los que padecen cáncer de pulmón son fumadores. Pero no todo fumador
tendrá esa enfermedad. El por qué aún era una incógnita, cuya respuesta
empieza ahora a salir a la luz: tres estudios científicos independientes
hallaron un vínculo genético que se combina con el consumo del tabaco
para causar el cáncer de pulmón.
Encontraron una variante genética cuya presencia hace más propensos a los
individuos a desarrollar cáncer de pulmón. Es el que más vidas se lleva entre
todos los cánceres. Produce 5 millones de muertes anuales en el mundo y
hoy es clave encontrar tratamientos médicos más eficaces para contrarrestar en
los que pacientes que no responden.
Los estudios se hicieron por separado. Los realizaron científicos de la Agencia
Internacional de Investigación del Cáncer, en Lyon, Francia, la empresa
islandesa deCODE Genetics y de la Universidad de Texas, en Houston.
Los publicaron en las revistas Nature y Nature Genetics.
Encontraron que el riesgo de padecer cáncer de pulmón aumenta si hay presente
una variante genética en el cromosoma 15 de las células. No pueden señalar a
un gen en particular como el culpable, pero sí afirman que con la presencia de
una variante genética el riesgo de cáncer aumenta el 30%.
"Había una sospecha sobre la predisposición al cáncer de pulmón. No
todos los que fuman lo sufren, aunque pueden desarrollar otras enfermedades.
", sostuvo Miryam Losanovscky, miembro y fundadora de la Asociación
Argentina de Medicina Respiratoria, al ser consultada por Clarín.
En tanto, José Menéndez, cirujano torácico del Sanatorio Güemes y de la
misma asociación, opinó que "los tres nuevos estudios difundidos permitirán
mejorar el diagnóstico de los pacientes con cáncer de pulmón para determinar
qué tratamiento será más efectivo". Hoy, se lo trata con cirugías en
primer lugar, y con quimioterapia y/o radioterapia.
La variante genética también hace más difícil el dejar de fumar.
Christopher Amos, profesor de epidemiología en el centro oncológico Anderson
en Houston y autor de uno de los estudios, dijo que el gen en cuestión
"hace más propenso al tabaquismo y menos
capaz de dejar de fumar".
El fumador que hereda esta variante genética de ambos progenitores tiene 80
por ciento más de probabilidad de tener cáncer pulmonar que un fumador que
no la posee. Ese mismo fumador consume un promedio de dos cigarrillos más por día
y tiene mucha mayor dificultad para dejar de fumar que los fumadores sin esas
diferencias genéticas.
Los tres estudios fueron financiados por gobiernos en Estados Unidos y Europa.
Se estudiaron marcadores genéticos en más de 35.000 personas en Europa, Canadá
y Estados Unidos, concentrándose en el mismo juego de diferencias genéticas.
No están seguros si lo que hallaron es un juego de variantes en un solo gen o
en tres genes estrechamente conectados entre sí. Pero dijeron que el resultado
es
el mismo: estas características genéticas aumentan el riesgo de adicción y de
cáncer de pulmón. Los autores de los estudios no concuerdan si el juego de
variantes aumenta directamente el riesgo de ese tipo de cáncer o si lo
hace indirectamente por medio del tabaquismo.
Más allá de los estudios difundidos, Losanovscky resaltó que "tan sólo
10 cigarillos por día aumentan cuatro veces el riesgo de tener cáncer. Por lo
cual, el mejor consejo es dejar definitivamente hoy".
Fuente:
Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 04 de abril de 2008.
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