La
casó su padre y ella se escapó. Contó que el esposo la golpeaba y maltrataba.
Una
nena de ocho años se refugió en un tribunal de Saná, Yemen, para pedir a un
juez el divorcio, después de que su padre le forzara a casarse y vivir durante
dos meses en casa de su marido de 30 años.
Según informó ayer el diario Yemen Times, Nujood Ali huyó de la casa del
"marido" hace una semana y consiguió llegar a un tribunal de primera
instancia de la capital yemení en busca de ayuda.
Nujood relató al presidente de la corte, Mohamad Al Qadi, cómo el marido la
maltrataba, le golpeaba y le obligaba a dormir con él". "Intentaba
huir de una habitación a otra, pero me perseguía, me pegaba y hacía conmigo
lo que deseaba sin que yo entendiera nada de lo que ocurría. Cuando me veía
jugando también me golpeaba y me pedía ir al dormitorio", contó la
chica en el tribunal. "Lloraba mucho, pero nadie me ayudaba hasta que
conseguí huir", añadió.
El juez ordenó la detención del marido y del padre, aunque luego puso en
libertad a este último "por sus problemas de salud".
Los matrimonios de menores son frecuentes en este Estado de Oriente Medio y en
otros de la región y de Africa Subsahariana, donde no hay ninguna legislación
que prohíba el casamiento de los menores de edad (ver Con base...). En
Yemen, país conservador de naturaleza tribal, el 40% de sus 22 millones de
habitantes se encuentra bajo la línea de pobreza.
La abogada de la Suprema Corte Shatha Mohammed Nasser, que tomó el caso de
Nujood, reclamó que se apruebe un proyecto de ley impulsado por el Comité
Nacional de Mujeres (WNC) que establezca una edad mínima de 18 años para el
matrimonio, tanto para hombres como mujeres.
Sin embargo, el Parlamento yemení, a través de su comisión de evaluación y
jurisprudencia, lo rechazó argumentando que, según su entendimiento del islam,
"no hay razones legislativas para imponer una ley de esas características",
informó Yemen Times.
"No sólo no es islámico, sino que es inhumano someter a nuestras
chicas a semejante experiencia. Tenemos que continuar la pelea por un mejor
futuro para nuestras hijas", adelantó Rashida Al-Hamadani, titular del
WNC, que es apoyado en su lucha por varios movimientos feministas y de la
sociedad civil.
Con base en la pobreza, por Sibila Camps.
El matrimonio forzado de
niñas y adolescentes es una práctica común en los países de Oriente Medio,
Asia meridional y Africa subsahariana. Un estudio elaborado por la Universidad
de Saná, Yemen, señala que en las zonas rurales, el 52% de las yemeníes se
casan siendo menores de edad -en muchos casos, entre 7 y 10 años-, cifra que
apenas baja al 50% en las ciudades.
El matrimonio infantil también es frecuente en Malí, Afganistán, Bangladesh,
India y China, y en comunidades indígenas de Guatemala. En ciertas zonas de la
India, como el Rajastán, existe incluso el matrimonio entre niños, que está
totalmente penado por ley desde fines de 2006.
Tiene su base última en la pobreza, en especial en familias con muchos hijos.
Una hija joven resulta una carga económica importante; sobre todo en países
como éstos, donde la novia necesita una dote para casarse, y el monto de ésta
aumenta con la edad de la chica. Además, el padre entiende que el matrimonio
prematuro la protege de ataques sexuales, lo que supone una garantía en
sociedades que otorgan gran valor a la virginidad femenina.
La realidad son niñas sin infancia, violadas por sus maridos, y madres precoces
que, a causa de la inmadurez física, suelen te ner complicaciones en el
embarazo, muerte en el parto e hijos con alto índice de morbilidad y
mortalidad.
Unicef busca luchar contra el matrimonio infantil a través de la educación, ya
que existe una relación directa entre la escolarización de las niñas y la
postergación de su matrimonio.
Fuente: Diario «Clarín»,
Sección “Sociedad”, 15 de abril de 2008.
.![]()