Cada
una de sus tres dosis cuesta $ 384. Pero no está en el Plan Médico
Obligatorio.
Por:
Mariana Iglesias
Muchas
enfermedades tienen que ver con la pobreza. El cáncer de cuello de útero es
una. En el país mata a más de 2.300 mujeres cada año. Pero no las mata
por igual: las mujeres que se mueren son las que no tienen acceso a los
servicios de salud, las que no se controlan porque ignoran que deben hacerlo o
no tienen los medios para llegar. Salió en el país una nueva vacuna contra
este cáncer, pero las tres dosis cuestan más de mil pesos. Y no la cubre el
Plan Médico Obligatorio. Es decir, las mujeres pobres, las que están en
verdadero riesgo, no podrán acceder a ella.
La vacuna protege al organismo contra dos cepas -las 16 y 18, responsables del
70% de los cánceres de cuello de útero- del virus del papiloma humano (HPV),
que suele transmitirse en las relaciones sexuales. Pero la buena noticia trae
aparejados ciertos dilemas. Por un lado, está aconsejada para que se aplique
a niñas de 10 años, ya que es la manera en que estarían cubiertas al
iniciar sus relaciones sexuales. Por otra parte, el costo (384 pesos cada una de
las tres dosis) llevaría a que se vacunen las mujeres que no están en riesgo.
En Argentina hay desde hace un año otra vacuna contra el cáncer de cuello de
útero, que protege las cepas 16, 18, y además, los tipos 6 y 11, responsables
de las verrugas genitales y la papilomatosis laringea. El costo: 927 pesos cada
dosis.
Legisladoras porteñas de distintos partidos firmaron un proyecto para que el
Estado cubra gratuitamente a mujeres en riesgo. Lidera la iniciativa Patricia
Walsh, que perdió una hija por este cáncer. En el Ministerio dicen que no es
prioritario.
"La vacuna es un hito en la historia del cáncer en el mundo, ya que de
los casos que se diagnostican, la mitad muere. Y se gasta mucho más en el
tratamiento que en la prevención. Se estima que los rayos, la quimioterapia y
la medicación de una mujer enferma puede costar $14.000", dice a Clarín
Silvina Wittis, jefa de Ginecología de Lalcec.
Y las enfermas son muchas. Según el Ministerio de Salud, en 2005 -última estadística
oficial- murieron 2.314 mujeres por esta causa. Es la segunda causa de cáncer
(tras el de mama) en mujeres menores de 45 años.
Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la
Mujer hace algunas aclaraciones: "Estas vacunas no cubren todas las cepas,
sino las más frecuentes. Y el hecho de vacunarse no debe dejar afuera el
control médico y el chequeo del Papanicolau y la colposcopia. Lo que hace
falta es una política sobre la enfermedad, concentrada en las zonas de mayor
riesgo".
La psicóloga Alejandra Landoni retoma el tema de la edad: "Una nena de 10
años ya tiene la capacidad de entender los riesgos que puede llegar a correr.
¿Por qué se vacuna sin problema a los chicos contra todas las enfermedades y
no contra un órgano tan importante como es el genital?".
Fuente:
Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 11 de abril de 2008.
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