En
la provincia de Buenos Aires la mortalidad infantil creció un ocho por ciento
Malas
noticias para recién nacidos
En 2007, en el distrito más
poderoso del país murieron 3.531 chicos, 250 más que en 2006, según un
informe del Ministerio de Salud bonaerense. Preocupación oficial.
Mauro Federico
En riesgo.
Los más chicos parecen estar desprotegidos. El Estado, ausente. La cifra mete
miedo: 3.531 bebés menores de un año fallecieron en la provincia de Buenos
Aires por causas evitables durante el 2007. Así consta en un informe del
Ministerio de Salud bonaerense donde se indica que la mortalidad infantil alcanzó
a 250 chicos más que en 2006, lo que representa un incremento del ocho por
ciento.
“Estas muertes se originan en cuestiones sociales y evidencian que el boom
económico del país no llega a los sectores de bajos recursos”, aseguró el
diputado provincial Horacio Piemonte, impulsor de un pedido de informes al
gobierno provincial.
El documento oficial detalla las cifras registradas en cada distrito de la
provincia. Al tope del ranking figuran los partidos de Merlo, con 174 muertes;
La Matanza, con 345; Lomas de Zamora, con 177; Quilmes, con 169; La Plata, con
160, y Tigre, con 102 fallecimientos. Concejales de al menos diez municipios
presentaron demandas parlamentarias a los intendentes locales y los intimaron
para que den cuenta de las medidas que desarrollarán para revertir esta grave
situación. El viceministro de Salud, Alejandro Collia, confirmó la preocupación
oficial por las estadísticas difundidas y explicó las medidas que tomará la
cartera sanitaria para prevenir un incremento mayor de muertes producto de las
epidemias estacionales que se avecinan.
“Se observa un aumento de la mortalidad infantil durante el año 2007. El
grupo de niños de 28 días y más es el que ha registrado un aumento más
significativo”. El párrafo pertenece a una nota que lleva la firma de la
licenciada Ana María Gianna, a cargo de la Dirección de Información
Sistematizada del Ministerio de Salud. La información oficial no hizo más que
confirmar lo que muchos presumían: en el distrito más grande y poderoso de la
Argentina cada vez se mueren más chicos menores de un año por causas que podrían
evitarse. Entre los motivos de los decesos, se enumeran las “infecciones
respiratorias agudas, las septicemias, la prematurez, el bajo peso al nacer y
los diagnósticos imprecisos y mal definidos”.
De acuerdo con los datos del Ministerio de Salud de la Nación, la tasa de
mortalidad infantil se redujo sensiblemente en los últimos 16 años: pasó del
25,6 por mil en 1990 al 12,6 por mil en el 2006. Sin embargo, el descenso más
marcado se registró fundamentalmente en las provincias que estaban en peores
condiciones, como Tucumán, Chaco, Corrientes y Misiones. Mientras que en
territorio bonaerense, la curva descendente comenzó a invertir su tendencia a
partir del año 2005, registrando mayor cantidad de defunciones en menores de un
año. Siempre según las estadísticas oficiales, el año pasado fallecieron en
la provincia de Buenos Aires 3.531 niños. En 2006, los decesos fueron 3.280.
En los concejos deliberantes de Lomas de Zamora, Avellaneda, Almirante Brown,
Florencio Varela, Quilmes, Lanús, Morón, San Miguel, Hurlingham, San Isidro y
Merlo ya fueron presentados pedidos de informes a los ejecutivos comunales para
que detallen las medidas que llevarán adelante para revertir la grave situación
sanitaria.
“Ostentamos el trágico privilegio de ser el distrito del conurbano donde más
aumentó la mortalidad infantil, aunque el intendente Jorge Rossi haya anunciado
lo contrario en la apertura de sesiones ordinarias”, aseguró el concejal de
Lomas de Zamora Rosendo Pedernera (ARI) en diálogo con Crítica de la
Argentina. “El 80 por ciento de las muertes se registró en la región de
Cuartel Noveno –la más pobre del distrito– específicamente en las
localidades de Ingeniero Budge, Villa Fiorito y Villa Albertina, lo que
demuestra el vínculo de esto con las condiciones sociales de la población”,
explicó.
“Más del 60 por ciento se produjeron por causas evitables, como las
condiciones socioambientales deficientes y las dificultades para acceder a la
atención de la salud”, dijo Pedernera. Y agregó: “Muchas mujeres perdieron
embarazos por las mismas razones y eso no entra en las estadísticas”.
En Quilmes también se registraron incrementos significativos en la tasa de
mortalidad infantil: allí el número de fallecidos durante 2007 alcanzó los
169, 22 bebés más que en 2006. “Chicos con bajo peso, madres embarazadas en
estado de desnutrición y un alto grado de contaminación en las zonas ribereñas
son el caldo de cultivo epidemiológico para que se registre esta suba”,
detalló el concejal quilmeño Mario Sahagún, autor de la iniciativa que intimó
al ejecutivo a dar explicaciones de la situación.
“Tenemos chiquitos que se mueren por falta de atención en tiempo y forma o
por falta de camas; otros contaminados por cromo, producto de los desechos
vertidos por industrias en la zona de Solano, que fallecen por septicemias”,
agregó. Desde la cartera sanitaria bonaerense, el viceministro de Salud,
Alejandro Collia, confirmó la preocupación oficial por el crecimiento de las
tasas.
“Tenemos datos que muestran un crecimiento de la mortalidad infantil,
fundamentalmente de muertes neonatales, aunque todavía no tenemos todas las
precisiones estadísticas”, aseguró el funcionario. “Esta situación nos
obliga a redoblar los esfuerzos y las precauciones porque estamos a punto de
ingresar al período estacional donde crecen enfermedades con alto registro de
mortalidad –como la bronquiolitis y la tos convulsa– y no queremos que se
incrementen estas estadísticas”, afirmó Collia. “Más allá de la cuestión
numérica, es imprescindible precisar las causas para poder atacarlas y así
terminar con esta tendencia a la suba que se registró en los últimos dos años”,
finalizó el funcionario ministerial.
Para el diputado Piemonte, “desde el Gobierno se afirma que la pobreza es una
realidad que sufren cada vez menos habitantes de la Argentina, pero las cifras
oficiales ocultan la realidad de pobreza que viven 3,5 millones de personas, y
de indigencia que padecen casi un millón y medio de argentinos”.
Fuente:
Diario «Crítica de la Argentina», Sección “Sociedad”, 14 de mayo de
2008.
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