INVESTIGACION
EN LOS ESTADOS UNIDOS
Cáncer
de pulmón: la quimioterapia se torna inútil si se absorbe nicotina
Estudiaron
su influencia en tres drogas muy usadas y vieron que perdían su capacidad para
matar células cancerosas. Advierten que los parches y chicles estarían
contraindicados en pacientes oncológicos.
Valeria
Román
El
fumar no sólo puede provocar desastres en los pulmones. También el fumar y los
tratamientos para dejar de hacerlo que incluyen la nicotina, como parches y
chicles, podrían hacer que las quimioterapias contra el cáncer se vuelvan
inútiles, según un estudio realizado en los Estados Unidos.
Hasta el momento, se sabía que el humo del cigarrillo contiene más de 4.000
componentes, de los cuales más de 50 son sustancias que causan cáncer. Uno de
los componentes tóxicos es la nicotina, que hace que el fumador persista en su
adicción.
Esta vez, el grupo de Srikumar Chellappan, del Instituto de Investigación y
Centro del Cáncer Lee Moffitt, de la Universidad de Florida del Sur, en Tampa,
descubrió que la nicotina también puede bloquear los beneficios de las
quimioterapias cuando los pacientes con cáncer de pulmón siguen fumando.
Esto significa que decirle chau al cigarrillo y a las pipas "sigue siendo
un buen negocio incluso cuando ya el cáncer de pulmón se desarrolló",
opinó Maximiliano Van Kooten, del área de tumores torácicos del Instituto
Alexander Fleming.
Tampoco serviría que los pacientes oncológicos dejen de fumar con la ayuda de
suplementos con nicotina, como parches o chicles, de acuerdo con los resultados
del equipo de Chellappan, que se publican esta semana en la revista Proceedings
of the National Academy of Sciences (PNAS), de los Estados Unidos. Deberían
buscan otras opciones sin nicotina. Y por supuesto que se mantiene el consejo médico
de que es mejor no fumar nunca (se lo asocia con ataques cerebrales, enfisema
pulmonar, enfermedad de las arterias coronarias, enfermedad obstructiva crónica).
El cáncer de pulmón representa la primera causa de muerte por tumores
malignos en la Argentina: un 35% de las muertes por cáncer en el hombre y
un 6,9% en la mujer. Esto es equivalente a 40 muertes diarias en nuestro país.
Según el Consenso Nacional de Cáncer de Pulmón, firmado por distintas
asociaciones médicas, casi el 90% de los casos se asocian al hábito de fumar.
Se estima que 37 de esas 40 muertes diarias son evitables.
El cáncer de pulmón es una enfermedad por la cual las células empiezan a
duplicarse sin control. En el sistema respiratorio, ese proceso de crecimiento
anormal gatilla el bloqueo de los conductos aéreos. Y si el cáncer no es
frenado, seguirá creciendo hasta hacer imposible la entrada de aire o llegará
muy poco.
Como estrategia de primera línea para frenar el cáncer y extender la vida de
los pacientes, se pueden administrar quimioterapias. Y el grupo del profesor
Chellappan eligió seguir la influencia de la nicotina sobre tres drogas muy
usadas: cisplatino, gemcitabina y taxol.
Los investigadores hicieron el estudio al tomar células de pacientes con cáncer
de pulmón y al seguirlas en el laboratorio. Encontraron que, al agregarse una
pequeña cantidad de nicotina (representaría la misma cantidad que se encuentra
en la sangre de un fumador típico), las drogas perdieron sus capacidad para
matar a las células cancerosas.
Es decir, los fármacos se volvían ineficaces. La nicotina protegió a las células
malignas al actuar sobre dos genes, llamados XIAP y survivin, que intervienen en
el "suicidio" de las células malignas en beneficioso de la
sobrevivencia del organismo entero.
Cuando los investigadores consiguieron silenciar la expresión de esos genes en
las células, el efecto protector de la nicotina fue eliminado. Esto significa
que la nicotina (ya sea que ingrese al organismo por el consumo de cigarrillos o
por los suplementos nicotínicos para dejar de fumar) puede volver resistentes a
los pacientes con cáncer de pulmón.
Según Marta Angueira, encargada de tabaquismo del Hospital Ramos Mejía, el
estudio señala que "el tratamiento sustitutivo con nicotina, en forma de
parche o chicles, estaría contraindicado para pacientes oncológicos.
Para estos casos, se podrían usar recursos como el bupropión u otras opciones
que pronto estarán en el mercado, como el varenicline y una vacuna".
Según Verónica Schoj, experta en tabaquismo del Hospital Italiano, el estudio
fue realizado in vitro y debería comprobarse con pacientes. "Pero sí es
importante remarcar que dejar de fumar aún cuando se tenga un diagnóstico de cáncer,
enfisema o un infarto siempre es beneficioso para vivir más y mejor".
Fuente:
Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 04 de abril de 2006.
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