Sectores católicos apoyan el condón para evitar el sida

La Iglesia analiza su admisión en el matrimonio

 

Sería bien recibido aquí el documento que tiene en estudio el Vaticano

Una cuestión moral delicada. Un tema controvertido. Una urgencia que es necesario resolver. Con estas y otras expresiones similares se refirieron los católicos -laicos y representantes de la Iglesia- consultados ayer por LA NACION sobre la posibilidad de que el Vaticano contemplara el uso de los preservativos como un mal menor dentro del matrimonio para prevenir el contagio del sida.

"Sería un paso importante de la Iglesia en respuesta a una inquietud del hombre moderno", dijo el padre Juan José Estrade, delegado para la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Rosario, quien conversó sobre esta problemática con el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, considerado el "ministro de salud" de la Santa Sede, durante una visita que ese cardenal hizo al país el año pasado.

Justamente, Lozano Barragán admitió anteayer que el Vaticano prepara un documento sobre el uso del condón por parte de personas afectadas por enfermedades graves, comenzando por el sida", patología que afectaba en diciembre de 2005 a unas 40 millones de personas.

Ayer, monseñor Antonio Soto Guerrero, secretario personal de Lozano Barragán dijo a la agencia católica ACI que ese documento sería preparado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y que su difusión no sería inminente. Sobre el contenido, que se mantiene en reserva, Soto Guerrero advirtió que "el principio moral de la Iglesia es el mismo; pero han cambiado las situaciones que tenemos que enfrentar. Se trata de aplicar la doctrina de siempre a ciertas situaciones nuevas, como el problema del sida".

Hasta el momento la sugerencia "oficial" de la Iglesia es desaconsejar el uso del preservativo en todos los casos. Pero en la realidad, las aguas están mezcladas. Muchos sacerdotes que acompañan a matrimonios en los que uno de los cónyuges está infectado con el virus del sida o de otras enfermedades son sumamente comprensivos y hacen la vista gorda. Otros aconsejan a las parejas abstenerse de mantener relaciones sexuales. "Pero, ¿cómo pedir eso a un matrimonio?", dijo el padre Estrade y recordó que la propuesta de admitir el uso del condón para los casos de esposos infectados fue propuesta hace unos dos años por un grupo de obispos franceses.

Ahora la polémica la disparó el cardenal italiano Carlo María Martini, quien el viernes último dijo que "el uso del preservativo puede constituir un mal menor" en la lucha contra el sida.

"La Iglesia no da permisos"

"La Iglesia no da ni quita permisos, sino que intenta formar conciencias y animar a las personas a vivir con responsabilidad y libertad cada uno de sus actos", dijo el padre Alberto Bochatey, director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina (UCA). "Es claro que el uso del preservativo no es un dogma", afirmó y recordó que la Iglesia siempre enseñó que no se puede confiar exclusivamente en el condón para resolver el problema del HIV y del sida, sino que habló de conductas y actos responsables. "No hay un contagiado que se haya infectado siguiendo las sugerencias de la Iglesia", afirmó.

El coordinador de capellanes de hospitales que integran la pastoral de los enfermos de la Arquidiócesis de Buenos Aires, padre Roberto Lella, dijo que frente a la persona enferma el sacerdote es ministro, sobre todo, de la misericordia y la comprensión y no de la condena. Resumió la actitud generalizada entre los capellanes de hospitales: "Sin distorsionar la doctrina, pero sí con una gran comprensión frente al sujeto".

De aceptarse el uso del preservativo en casos extremos dentro del matrimonio, no cambiarían las recomendaciones que la Iglesia da a los adolescentes. Así lo afirmó a LA NACION Zelmira Bottini de Rey, directora del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la UCA, quien da talleres y conferencias sobre educación sexual en colegios católicos. "La Iglesia intenta mostrar el valor del encuentro sexual y, a los adolescentes, se les sugiere no tener relaciones hasta tener una pareja heterosexual permanente y exclusiva. Pero, si las tienen, se les pide que cuiden de disminuir los riesgos", dijo Rey.

Por Silvina Premat
De la Redacción de LA NACION

 

Fuente: Diario «La Nación», Sección “Cultura”, 25 de Abril de 2006.


 

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