RESURGE EL DEBATE SOBRE LA EUTANASIA
Conmueve a España el caso de un supuesto suicidio asistido

Un hombre que estaba totalmente inmovilizado apareció desconectado de un respirador. 


Valeria Román

Hace seis años, el español Jorge León estaba charlando con su novia y haciendo gimnasia en una barra fija a dos metros del suelo. Se cayó. Quedó inmovilizado totalmente y sólo pasó a manejar, con su cabeza, una computadora adaptada que le permitió reclamar por cartas a un diario y por un blog en Internet su derecho a un suicidio asistido. El jueves pasado, el hombre apareció desconectado de un respirador en su casa y ahora la Policía investiga si alguien lo ayudó a suicidarse.

Su trágico caso volvió a disparar el debate en España sobre si debe autorizarse legalmente el suicidio asistido a pacientes conscientes. En 1998, otro español, el marino Ramón Sampedro, tras 29 años postrado como tetrapléjico, se quitó la vida después de reclamar durante años ante los tribunales, sin éxito, su derecho a morir dignamente.

En su historia se basó la película "Mar Adentro", ganadora de un Oscar en 2004, donde se muestra que algunos amigos ayudaron a Sampedro a lograr su objetivo. Pero nadie fue condenado finalmente en el caso real: la causa judicial fue archivada en 2005.

Este fin de semana, la presidenta de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, de Galicia, Carmen Vázquez, reconoció públicamente que su organización había estado en contacto con Jorge León y que alguien lo había ayudado a morir en su casa de Valladolid. Además, su hermano, el pintor Carlos León Escudero, salió a agradecer a "quienes hayan ayudado" a su hermano. Eso no fue todo. El único hermano también sostuvo que "la muerte de Jorge puede ser útil en el debate sobre la eutanasia". Y la coalición comunista-verde Izquierda Unida anunció ayer que presentará una propuesta de ley al Parlamento para regular "el derecho a una muerte digna".

El caso de León agrandará la controversia tanto en España como en el resto del mundo. La Iglesia Católica no acepta ninguna forma de eutanasia, basándose en el principio de protección de la vida desde su inicio hasta su término natural. En cambio, en EE.UU., en el estado de Oregón, el suicidio asistido sí está legalizado. Holanda y Bélgica aceptaron la eutanasia legalmente a partir de 2000 y 2002.

En la Argentina, el suicidio asistido no está ni permitido ni prohibido, según dijo a Clarín Carlos Gherardi, director del Comité de Etica del Hospital de Clínicas de la UBA. El año pasado, la Suprema Corte de Justicia bonaerense negó el pedido de eutanasia por parte del marido de una mujer en estado vegetativo. "Hay que ponerse a trabajar en una norma —dijo Gherardi— que explicite en qué casos el retiro del soporte vital debe ser permitido. El deseo del paciente es soberano y no puede depender de cada juez." En tanto, Mario Pecheny, investigador del Conicet en derechos de pacientes, tambien opinó que "sería mejor una regulación en tanto se dan situaciones de hecho que resultan peores".

Dos casos en Inglaterra


En Inglaterra, dos mujeres paralíticas que reclamaban su derecho a morir generaron un debate en 2002. Una era Diane Pretty, de 43 años, con una enfermedad neurodegenerativa, a quien le negaron la autorización para que su marido pudiese ayudarla a morir. Finalmente, la mujer falleció por una infección. En cambio, otra mujer inglesa, la señora B., consiguió el sí para que la desconectaran de un respirador. Estas semanas se está discutiendo en el Parlamento un proyecto de ley que permite a un médico prescribir drogas letales a pacientes terminales.

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 08 de Mayo de 2006.

 
 

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