Por
pedido de los padres
NEUQUEN.- La
Justicia autorizó a los médicos que atienden a un niño de 11 años que padece
una enfermedad terminal, a no someterlo a tratamientos invasivos para
prolongarle la vida, a pedido de los padres del chico para asegurarle una
"muerte digna".
El niño padece
una enfermedad hereditaria denominada mucopolisacaridosis. Se encuentra postrado
en su casa y se alimenta e hidrata por un método artificial (le colocaron un
botón gástrico).
Los padres del
chico pidieron en enero de este año a los médicos del hospital Castro Rendón,
donde lo atendieron desde los tres años, que no lo ingresaran en la sala de
terapia intensiva en caso de padecer una crisis respiratoria.
La solicitud fue
planteada por escrito ante los profesionales del nosocomio y reiterada luego en
sede judicial, donde pidieron que querían para su hijo "una muerte
digna".
José Russo, el
director del hospital, llevó el caso a la Justicia y la titular del Juzgado de
Familia, Niñez y Adolescencia N° 2, Isabel Kohon, aceptó el pedido. En el
fallo, la jueza pidió a los médicos que realizaran "todas las prácticas
médicas necesarias consideradas como cuidados paliativos" para que el
chico "no sea privado de confort físico y espiritual".
Pero ordenó
evitar que "el niño ingrese en terapia intensiva infantil a los efectos de
recibir tratamientos invasivos". La jueza analizó dictámenes médicos de
la Defensoría del Niño y de un comité de ética del hospital.
Fuente:
Diario «La Nación», Sección “Información General”, 19 de Mayo de 2006.
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