Diputados:
cerca de la media sanción
Los
hospitales públicos podrán realizar ligaduras de trompas y vasectomías
La Cámara
de Diputados se disponía a aprobar anoche y derivar al Senado el proyecto que
habilita la práctica de ligaduras de trompas de Falopio y de vasectomías en
los sistemas de salud público y privado de todo el país.
La
iniciativa, que provocó polémica en diversos ámbitos y logró dividir a casi
todos los bloques, establece que no se requiere “consentimiento del cónyuge
ni autorización judicial” para operarse, aunque el paciente debe dar su
“consentimiento informado”. Esto obliga a los médicos a explicar las
consecuencias del procedimiento y las alternativas de utilización de
anticonceptivos no quirúrgicos de “forma clara y suficiente”, según agregó
una modificación de último momento.
A
partir de esta ley, realizarse una ligadura de trompas o de conductos deferentes
será totalmente gratuito tanto en el sector público de salud como con la
cobertura de obras sociales o empresas de medicina prepaga, ya que las prácticas
quedarán incorporadas al Plan Médico Obligatorio (PMO) ,que establece las
prestaciones mínimas básicas del sistema de salud.
Hasta
ahora, para lograr una intervención en un hospital público, una mujer o un
hombre debían interponer un recurso ante la Justicia, y sólo se lo practicaban
por expresa indicación médica si el juez lo requería, después de un largo
proceso.
En
tanto, en las obras sociales y las prepagas la intervención tampoco estaba
contemplada, pero en muchos casos se practicaba en forma privada, sin dar
intervención a la Justicia.
Desde
el punto de vista médico, la ligadura de trompas de Falopio (encargadas de
liberar los óvulos en la mujer) y la vasectomía (ligadura de conductos
deferentes responsables de transportar los espermatozoides en el hombre) tienen
por objeto evitar la fecundación.
El
proyecto, cuestionado por la Iglesia Católica, incluye una objeción de
conciencia, que libera a los médicos y personal auxiliar de practicar la
intervención si atenta contra sus convicciones, pero eso no exime al centro de
salud de aplicar el procedimiento, con otro profesional, o de derivarlo a otro
lugar donde sí se lo practiquen.
Aunque
la iniciativa permaneció más de un mes en debate en varias comisiones y había
estado a punto de ser aprobada hace dos semanas, siguió provocando
encontronazos en la Cámara de Diputados, donde ARI, Pro y los ex duhaldistas
tanto del Peronismo Federal (ahora oficialistas) como los del justicialismo
nacional (encolumnados detrás del ex ministro Roberto Lavagna) votaron
divididos y con disidencias.
En
cambio, el kirchnerismo, la UCR y el socialismo casi no tuvieron fisuras.
"Los
profesionales que no desean hacer este tipo de prácticas tienen derecho a no
hacerlo, pero obliga a los hospitales a cumplir con el deseo del paciente",
explicó el titular de la Comisión de Salud, Juan Sylvestre Begnis (Frente para
la Victoria-Santa Fe), informante por el oficialismo.
"Los
artículos de la ley sólo afectan al que se lo hace, no ofenden la moral de
terceros", explicó la diputada Alicia Tate (UCR-Santa Fe). Aunque la UCR
tuvo observaciones parciales y no coincidió con algunos artículos del
proyecto, se aprestaba al cierre de esta edición a aprobar la ley en general.
"Sólo
me pregunto si esto no provocará que los hombres dejen de usar preservativos y
se contagien y contagien el sida", cuestionó el diputado Juan Acuña Kunz
(UCR-Santa Cruz), que, junto con su compañera de bloque Beatriz Leyba de Martí,
y con algunos peronistas e integrantes de Pro, habían sido los que pidieron al
kirchnerismo más tiempo para debatir la iniciativa.
Sin
embargo, los dos votaron en favor de la ley en general.
Por el
socialismo, la diputada Silvia Augsburger (Santa Fe) fue la encargada de
defenderla. "Con esta ley se intenta disminuir las inequidades entre
jurisdicciones, ya que hoy una mujer puede acceder a esta práctica en un
hospital público en Santa Fe o Río Negro y no puede hacerlo en uno de San Juan
o Jujuy", opinó.
Justamente,
uno de los argumentos de sus defensores es que la ley igualará la normativa
sobre anticoncepción quirúrgica en todo el país, porque ahora está permitida
por la legislación distrital de 14 provincias, pero no en la legislación
nacional.
En la
mayor parte del debate, los diputados se trenzaron en una discusión sobre el
alcance del carácter reversible de los tratamientos, donde impulsores y
detractores presentaron estadísticas contradictorias.
Pero el
mayor cruce se produjo entre la diputada de ARI Marcela Rodríguez (Buenos
Aires) y su jefa partidaria, Elisa Carrió (Capital).
"También
tenemos derecho a decisiones irreversibles cuando nos casamos con alguien,
cuando tenemos un hijo, también son decisiones irreversibles", se enojó
Rodríguez con los que aseguraban que la práctica no siempre tenía vuelta atrás.
"No
quiero garantizarle a mi hija la libertad a los 22 años, quiero que la tenga
para toda la vida", le contestó Carrió, la única de su bloque que votó
en contra de la iniciativa.
Uno de
los discursos más enfáticos de quienes cuestionaron la iniciativa fue el del
riojano Mario Santander, del Peronismo Federal, que sostuvo que se trata de métodos
"esterilizantes" que pueden llevar a la "castración", al
considerarlos irreversibles. Esta fue una de las mayores críticas de los
detractores de la ley. Otro cuestionamiento fue adjudicar a la ley el
"tratar de impedir que nazcan pobres", una crítica que también había
hecho la Iglesia.
Desde
Pro, la diputada de Fuerza Republicana Eusebia Jerez (Tucumán) rechazó la
iniciativa, reclamó que se incluyera la consulta a un equipo interdisciplinario
y consideró que "si es una ley pensada para los pobres (para evitar que
tengan hijos), debería quedar claro que la cobertura se refiere a la
contracepción y a su reversión", algo que el proyecto no aclara específicamente.
Por
Laura Capriata
De la Redacción de LA NACION
Posturas
Elisa
Carrió (ARI)
·
"Cuando el pedido esté fundado en un mero deseo o en un goce sin
circunstancias objetivas que demuestren necesidad, el Estado no debe prestar
servicio y la ley no debe promover su utilización"
María
Rico (Peronismo Federal)
·
"La esencia de este proyecto contempla el respeto por las decisiones
individuales y la libertad del hombre o de la mujer de disponer del propio
cuerpo. Buscamos dotarlos de mayor autonomía y que puedan elegir"
Fuente: Diario «La Nación», Información General, 29 de Junio de 2006.
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