Ideas en colisión sobre el aborto
DEBATE

En Argentina, el aborto no es punible bajo ciertas circunstancias. Dos casos recientes muestran posturas opuestas: en uno, no lo admiten en ninguna situación y en otro, aceptan su legalización definitiva.


La historia nos pedirá que rindamos cuentas

Fernando Toller- Profesor de derecho constitucional (Universidad Austral) y premio Academia Nacional de Derecho

Sobre la liberación del aborto es importante considerar ciertos puntos, para no caer en la hipocresía de negar la realidad o de mostrar fragilidad de argumentos.

Baulieu, creador de la RU 486, o píldora abortiva, sostiene que un embrión sólo puede ser considerado ser humano "desde el momento en que la mujer comienza a sentirlo como tal; todo es una cuestión psicológica".

Entiendo innecesario debatir lo que un análisis serio no puede dejar de admitir:

· Para la medicina el sujeto por nacer jamás es considerado una víscera más del cuerpo, ya que claramente ha demostrado una diferenciación absoluta entre el concebido y su madre.


· La genética y la embriología enseñan como evidente que desde la fertilización surge un nuevo individuo, con ADN propio, al cual sólo le resta tiempo y alimento para llegar a ser adulto. Nada cualitativo cambia desde la fusión de cromosomas: sólo es el desarrollo biológico de su código genético.

El derecho a la vida está reconocido en la Constitución que, además, establece la personalidad jurídica del niño "desde el embarazo", consagrando su independencia con respecto a su madre (art. 75). Los tratados internacionales constitucionalizados garantizan que todo ser humano es persona, con derecho inalienable a la vida desde la concepción, e imponen a los Estados su tutela legal.

Los abortos clandestinos no justifican eliminar su sanción penal; con ese argumento habría que despenalizar el robo, porque estos abundan todos los días.

El drama del aborto no autoriza olvidar que se trata de la eliminación por medios cruentos de seres humanos, que resultan muertos en un 100%.

¿Cómo podría un individuo humano, a la luz de la ciencia, no tener los derechos de un ser humano?

El aborto supone un abierto y frontal rechazo al primer derecho humano, el de la vida. La mujer puede hacer lo que quiera consigo misma, pero no con su bebé, que es otra persona, un tercero distinto de ella.

¿Por qué no darlo en adopción? Quienes, aquejados de una suerte de biofobia, critican la defensa de la vida, deberían pensar aquello de El Señor de los Anillos: "¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures en dispensar la muerte, porque ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos".

Todos los argumentos en favor del aborto tienen en común una raigambre utilitarista, que pone a una persona al servicio de los fines de otras.

Ya se ocupa Kant de contestarlos: matar a un no nacido implica "cosificarlo", olvidando que las cosas tienen precio y las personas dignidad, un valor incondicionado; por eso el hombre no puede jamás ser considerado como medio, sino siempre como fin, merecedor de respeto.

Como ocurrió con quienes durante siglos apoyaron la esclavitud, aun desde la Corte Suprema estadounidense, si no nos rendimos ante la evidencia médica de la existencia independiente de ese niño, en el futuro la historia pedirá cuenta a nuestra generación.

La sociedad argentina ya ha cambiado


Silvina Ramos y Mónica Petracci- Sociólogas, investigadoras del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES)

En las últimas semanas, dos mujeres cuyas hijas discapacitadas quedaron embarazadas por una violación solicitaron un aborto legal. Ambas se enfrentaron con un camino lleno de obstáculos.

¿Cómo puede suceder si ...? El Código Penal establece que el aborto no es punible cuando corre riesgo la vida o la salud de la mujer y cuando el embarazo es fruto de una violación cometida sobre una mujer idiota o demente.

El Compromiso para reducir la mortalidad materna firmado por los ministros de Salud provinciales en 2004 resuelve que "la mujer en situación de aborto no sea discriminada y reciba una atención humanizada, rápida y efectiva y con asesoramiento e insumos anticonceptivos. Garantizar el acceso a la atención de los abortos no punibles en los hospitales públicos, dando cumplimiento a lo estipulado en el Código Penal".

En 1997, el Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer señaló: "En cuanto a los derechos relacionados con la salud reproductiva, preocupa (...) que la criminalización del aborto disuada a los médicos de aplicar este procedimiento sin mandato judicial incluso cuando la ley se lo permite, por ejemplo, cuando existe un claro riesgo para la salud de la madre o cuando el embarazo resulta de la violación de una mujer con discapacidad mental".

En 2000, el Comité del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos recomendó "que el Estado debe modificar la legislación nacional para autorizar el aborto en todos los casos de embarazo por violación". Las guías éticas de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia de 2003 señalan que "luego de un asesoramiento apropiado, la mujer tienen derecho a acceder a un aborto y que los servicios de salud tienen la obligación de proveer ese servicio de la forma más segura".

En Argentina, una investigación mostró que 74% de los médicos entrevistados acordó que los hospitales públicos deberían realizar los abortos no punibles.

Otras expresiones sociales son contundentes. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito movilizó a vastos sectores y contribuyó al debate informado. Los medios de comunicación ampliaron la visibilidad del aborto. La ciudadanía está de acuerdo con la despenalización del aborto: un sondeo nacional realizado por CEDES en este mes muestra que 57% está de acuerdo y 38% en desacuerdo. 86% acordó con la despenalización en los casos de mujeres idiotas o dementes violadas.

En los recientes casos de público conocimiento, las Supremas Cortes de Justicia de las provincias de Buenos Aires y Mendoza ratificaron la no punibilidad del aborto. Los gobernadores y sus ministros de salud asumieron una posición favorable a la solicitud de las madres de las mujeres violadas. Una vez más, el ministro de Salud de la Nación se manifestó por la despenalización del aborto.

Es indudable que el escenario cambió en el país a favor del acceso al aborto legal. Sin embargo, para las dos mujeres violadas, ese acceso fue obstruido por grupos católicos minoritarios que acudieron a la justicia para que la ley no se cumpla. También utilizaron la amenaza y la intimidación para instalar el miedo entre los médicos. La interrupción del embarazo de la muchacha mendocina necesita de una decisión urgente de los servicios de salud. Para la muchacha platense, lamentablemente alguien decidió que era tarde.

En democracia, el incumplimiento de la ley y el miedo tienen poca vida útil. La sociedad argentina lo sabe. Tarde o temprano, el acceso al aborto legal será un camino sin obstáculos.

 

Fuente: Diario «Clarín», Sección “Debate”, 24 de agosto de 2006.

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