Por: londres. efe
Un equipo de científicos descubrió que la presencia de un
determinado tipo de células madre epiteliales en la próstata podría estar detrás
de la formación y expansión del cáncer de próstata, que es el segundo tipo de
cáncer más común entre los hombres.
El estudio, publicado ayer en la revista "Nature", podría tener importantes
consecuencias en el desarrollo de nuevas terapias para combatir la enfermedad,
ya que señala directamente a las células encargadas de originar y propagar el
tumor.
Los investigadores del Centro Herbert Irving de la Universidad de Columbia y el
Hospital Presbiteriano de Nueva York (Estados Unidos) estudiaron la progresión
de este tipo de tumores en ratones portadores de la enfermedad y aseguran que
hay un tipo de células epiteliales, situadas en la glándula prostática, que
favorecen la aparición del cáncer al no contar con el gen supresor NKx3-1. Los
investigadores denominan a estas células CARNs, que son las siglas en inglés de
"células con expresión de resistencia a la castración NKx3-1".
Según el estudio, las CARNs pueden potenciar la multiplicación de células
cancerígenas si el gen encargado de la inhibición de estas células malignas muta
y queda inactivado. Sin embargo, la identificación de estas células madre
adultas, como origen del cáncer de próstata, no está exenta de polémica.
Recientemente, algunos investigadores dijeron que el cáncer de próstata puede
provenir de células basales normales adultas, ya que estas células y las células
cancerígenas comparten varias características.
No obstante, los investigadores todavía no conocen la relación existente entre
las células basales de próstata normales y las células basales potencialmente
cancerígenas, señala el estudio.
Hasta ahora, diversos estudios han vinculado a determinados tipos de células
madre con la formación de otras formas de cáncer como la leucemia, pero no se
había planteado su influencia en el desarrollo del cáncer de próstata.
Este tipo de cáncer se produce cuando algunas células prostáticas mutan y
comienzan a multiplicarse de manera descontrolada, con el riesgo añadido de que
se propaguen a otras partes del cuerpo, especialmente los huesos y los ganglios
linfáticos, originando una metástasis.
El cáncer de próstata se desarrolla con mayor frecuencia a partir de los 50 años
y presenta como síntomas principales dolor, micción dificultosa y disfunción
eréctil.
Osvaldo Masa, titular de la cátedra de Urología de la Universidad de Buenos
Aires, dijo que "los cánceres de ratones no son extrapolables a los humanos", y
que por eso el estudio no sería trascendente. Aunque aclaró: "Esto que pasa en
los animales puede pasar en humanos. Pero hay que demostrarlo, es una línea más
de investigación".
Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 10 de septiembre de 2009.
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