El primer trasplante de cara en España desató polémicas y escándalo
Es porque los medios de prensa publicaron la identidad del hombre que fue donante.
Por: Juan Carlos Algañaraz
A los 35 años, Lars era un escandinavo "sencillo y bueno", dueño
de un pequeño supermercado en Villar del Arzobispo, una pequeña localidad
valenciana, padre de una niña preciosa de un año, y un ciclista entusiasta que
salía de excursión con los amigos del pueblo. Ahora, los vecinos lloran la
muerte de su amigo, que falleció hace unos días en un accidente de tránsito, y
se sorprenden por el escándalo que ha estallado en torno de Lars.
Sucede que la familia del escandinavo aceptó la donación de su cara para un
trasplante de rostro a un hombre de Canarias, de 43 años, que hace más de una
década arrastra un calvario: su cara, lengua y mandíbula quedaron destrozados
por un tratamiento de radioterapia que le salvó la vida.
El miércoles pasado, el más famoso cirujano español, Pedro Cavadas -una
auténtica celebridad-, dirigió un equipo de 30 profesionales en el Hospital la
Fe de Valencia, que trabajó quince horas para realizar el trasplante de la
lengua y el maxilar inferior de Lars al paciente canario con la cara desfigurada
por las complicaciones de un tratamiento de radioterapia para el cáncer. Era la
primera vez en el mundo que se realizaba una cirugía de estas características ya
que en las siete veces anteriores (Estados Unidos, China y Francia) el
procedimiento sólo incluyó tejidos del rostro.
La repercusión de la hazaña médica ha sido muy intensa pero, al final, algunos
medios de prensa se pasaron de la raya y revelaron la identidad de Lars, el
donante, una irresponsabilidad que está prohibida por la ley. Ahora, su familia
y las autoridades sanitarias españolas estudian llevar la trasgresión hasta los
tribunales.
El doctor Cavadas, que ha realizado numerosos trasplantes y reconstrucciones de
piernas, brazos y manos con todo éxito, estaba ayer tan indignado que decidió
ofrecer una conferencia de prensa, contra su costumbre, cuando todavía hay que
esperar para echar las campanas al vuelo. "Es una invasión de la privacidad y la
familia está preparando acciones legales", explicó ante los periodistas.
Después vinieron las buenas noticias. El paciente, comentó el cirujano, está muy
bien, y podría ser dado de alta en los próximos días aunque el proceso de
rehabilitación puede tardar muchos meses. "Está encantado porque vuelve a tener
el rostro de un ser humano. Ha llevado una vida mísera, un verdadero calvario,
porque los intentos de reconstrucción que se realizaron antes no tuvieron éxito"
detalló el médico.
"Al verse en el espejo está encantado: ve un rostro, aunque hinchado", indicó.
Ahora, si todo sale bien como se espera, el paciente podrá también volver a
comer por sí mismo. "Lo importante es que recuperó su dignidad y en unos meses,
se espera, incorporará la nueva cara como suya", agregó. También, la movilidad
de la lengua y la capacidad del habla, el poder tragar e incluso la sensibilidad
del rostro y el sentido del gusto.
Hay que esperar a que se confirme que no haya complicaciones de ningún tipo.
Cualquier signo de rechazo se disgnosticará de inmediato y podría marcar el
comienzo de un tratamiento de urgencia.
Fuente: Diario “Clarín”, Sección “Sociedad”, 22 de agosto de 2009.
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