Son las conclusiones que surgen tras analizar unos 400 trabajos científicos.
Por: Sibila Camps
Los impactos del cambio climático están notándose mucho antes y
con mayor rapidez de lo que preveían los peores pronósticos. Esta es la
conclusión a la que llegó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA), tras analizar unos 400 trabajos científicos elaborados en los
últimos años. El Compendio 2009 de la Ciencia del Cambio Climático se difunde a
dos meses de la cumbre de la Convención sobre Cambio Climático, en Copenhague,
donde más de 190 países deberán reemplazar el Protocolo de Kioto.
Este se había elaborado a partir de predicciones del Panel Intergubernamental de
Expertos en Cambio Climático (IPCC, su sigla en inglés), por las cuales los
Estados asumieron diferentes compromisos de reducción de los gases que causan el
calentamiento global. Sin embargo, las emisiones, que habían crecido un 1,1%
anual de 1990 a 1999, aumentaron al 3,5% anual de 2000 a 2007. Desde el último
informe del IPCC, en 2007, "el conocimiento científico sobre el cambio climático
y el pronóstico de los impactos probables ha avanzado rápidamente", apuntó Achim
Steiner, director del PNUMA.
También se han acelerado sus consecuencias: para 2100, el IPCC proyectaba un
aumento de entre 18 y 59 centímetros en el nivel del mar, pues no había incluido
un estimado de cambios a gran escala en las tasas de derretimiento del hielo.
Ahora teme un aumento promedio de entre 0,8 y 2 metros. En 2007, la mayoría de
los modelos preveía que hacia fines de este siglo, el Océano Artico quedaría sin
hielo en septiembre; pero la evaluación de las tendencias actuales lleva a
especular que esto podría ocurrir en 2030. Hallazgos recientes demuestran que el
calentamiento se extiende hasta el sur de la Antártida, para cubrir la mayor
parte del oeste del continente, un área de calentamiento mayor que la informada
anteriormente.
El informe del PNUMA se extiende especialmente sobre América latina. Destaca,
por ejemplo, que en 2008 algunas regiones de Argentina, Paraguay, Uruguay y
Chile sufrieron su peor sequía en 50 años. Imágenes satelitales revelan un
drástico retroceso de los glaciares del norte de la Patagonia, lo que impactará
de manera significativa en la aridez de la región.
A fin de este siglo, entre el 10% y el 48% de la superficie de la Tierra verá
desaparecer los climas existentes y, con ellos, los paisajes actuales. Una de
las regiones más amenazadas son los bosques nubosos del flanco andino del
Amazonas, de riquísima biodiversidad. Aún con un escenario de emisiones
contaminantes relativamente bajo, otras zonas de Centroamérica y los Andes
experimentarán una rotación de especies -colonización y desaparición- de más del
90%.
En Europa se está acentuando el derretimiento de los glaciares de los Alpes y
los Pirineos, y la extensión hacia el norte de las condiciones áridas del
Mediterráneo. "El momento de duda terminó. El mundo tiene que darse cuenta de
que el momento para actuar es ahora", exhortó el secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon.
Fuente: Diario «Clarín», Sección “Sociedad”, 15 de octubre de 2009.
.![]()