Un método que en la Argentina hizo posibles 15.000 nacimientos

Cada día nacen cinco chicos por fecundación in vitro; el agradecimiento de las madres

Loreley Gaffoglio

LA NACION

"Nada más justo que reconocer a la ciencia y a la investigación capaz de dar vida. ¿Cómo se le puede agradecer a alguien que creó el método que nos permitió a miles de mujeres ser madres?", apunta Eliana Delaporte, la mujer tucumana que el 7 de febrero de 1986, mediante la primera fecundación in vitro realizada en el país, tuvo a los mellizos Pablo y Eliana, hoy estudiantes universitarios de 24 años.

Fue el doctor Roberto Nicholson, junto a su equipo del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción, quien entonces logró esa proeza, nacida del método creado por el embriólogo Robert Edwards y el ginecólogo Patrick Steptoe.

"En esa época se transferían 7 u 8 embriones; hoy bregamos por implantar sólo uno", señaló Roberto Nicholson (h), que recuerda aquella histórica punción por laparoscopia que fue capaz de crear vida.

Desde 1986, en la Argentina han nacido cerca de 15.000 niños por ese mismo método. Se estima que entre el 10 y el 15% de las parejas padecen infertilidad. Cada año, los 32 centros especializados de todo el país realizan 6000 tratamientos de fertilización de alta complejidad. "El resultado se traduce en 1850 nacimientos por año; es decir que cinco chicos nacen en el país cada día gracias a esta tecnología", señala Stella Lancuba, del Centro de Investigaciones en Medicina Reproductiva (Cimer).

Madres agradecidas

Marina Rodríguez, de 37 años, diabética y con serios problemas de hipotiroidismo, es desde hace un año mamá de los mellizos Josefina y Manuel gracias a la fecundación in vitro (FIV). "¡El de Edwards es un reconocimiento tardío! -dice-. La gente que no pasa por lo que yo pasé no se da cuenta de que dar vida es, en realidad, como un milagro. Pensar que si a este genio no se le hubiese dado por seguir investigando con lo que tenía entre manos, yo jamás hubiera podido ser mamá."

Marina explica la importancia de que la infertilidad sea entendida y reconocida como una enfermedad para que un sinfín de mujeres sin recursos también puedan acceder a esos métodos dentro de los planes primarios de salud.

"El reconocimiento a Edwards es maravilloso. Pero lo que a mí este señor me dio no tiene parangón", apunta Cecilia Izquierdo, mamá de María Eugenia y Carolina López Izquierdo, mellizas de tres meses.

"Logré mi gran anhelo de ser mamá una semana antes de cumplir 43 años, y luego de once inseminaciones fallidas, un tratamiento de alta complejidad sin éxito, sucesivas depresiones y frustraciones, y hasta la resignación de que sólo podría ser tía. La gente no tiene idea de lo que es querer ser madre y no poder serlo. Y tampoco sabe que uno no encuentra las palabras para agradecer cuando, finalmente, lo logra", explica Cecilia, con sencillez y sentimiento.

A su lado, su marido, Andrés López, acaba de enterarse de que el Nobel de Medicina le correspondió este año al científico que le allanó el camino a la procreación. "En parte, le debo a este hombre mi felicidad", dice Andrés, que tanto como su mujer anima a todas aquellas parejas que todavía no han tenido éxito a que sigan intentándolo.

ANTECEDENTES

Los pioneros

• El 7 de febrero de 1986 nacieron los mellizos Pablo y Eliana Delaporte. El doctor Roberto Nicholson y sus colegas Nicolás Neuspiller, Roberto Coco y Santiago Brugo Olmedo fueron pioneros en aplicar con éxito la fecundación in vitro en la Argentina.

6000 tratamientos

• Se realizan cada año en el país, con unos 1850 nacimientos. Se cree que entre el 10 y el 15% de las parejas sufren infertilidad.

Distintas técnicas

• La fecundación in vitro (FIV) es la técnica a partir de la cual nacen otros tratamientos, como la transferencia de gametos intratubárica (Gift) o la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (Icsi).

Premio de Medicina / Un logro no exento de polémica

Una técnica que abrió la puerta a más avances

Células embrionarias y manipulación genética

Según los especialistas, hoy día la mayoría de los problemas de fertilidad pueden resolverse con la técnica creada por Robert Edwards o posteriores innovaciones desarrolladas a partir de ésta.

"La tasa de embarazos con óvulos propios depende de los centros, pero en el nuestro alcanza el 45%, y con ovodonaciones se acerca al 60%", dice el doctor Fernando Neuspiller, director médico del Instituto Universitario IVI Buenos Aires.

Aunque no hay estadísticas locales, se calcula que entre el 10 y el 15% de la población puede tener problemas de fertilidad. En las mujeres, la primera causa es la anovulación, y en los hombres, los problemas están vinculados principalmente con la cantidad y calidad de los espermatozoides.

"La fertilidad in vitro comenzó a aplicarse en pacientes que tenían las trompas de Falopio bloqueadas cuenta el doctor Nicolás Neuspiller, de Fecunditas. Después se agregaron otras condiciones. Como veíamos que con poco semen podíamos aplicar la técnica, se empezó a tratar el factor masculino. Luego, se agregó la endometriosis. Apareció la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Después empezamos a extraer espermatozoides directamente de los testículos... Ahora, lo más revolucionario es la vitrificación de óvulos, que le permite a la mujer guardarlos para utilizarlos posteriormente."

Con los años, los científicos comprobaron que la técnica de fertilización in vitro también abría la puerta a una cascada de nuevas aplicaciones. Por ejemplo, para utilizar células madre embrionarias en medicina regenerativa es necesario producir embriones in vitro. Del mismo modo, si alguna vez se aplica la terapia génica, que plantea la estrategia de evitar enfermedades hereditarias corrigiendo o intercambiando genes, será porque es posible crear embriones fuera del organismo de la mujer.

Fuente: Diario «La Nación», Sección “Ciencia/Salud”, 05 de octubre de 2010.

 

                                                adnlinea.gif (9163 bytes)