Noticias
del 3° Congreso de Bioética de América Latina y el Caribe
Del 3 al 7 de mayo de 2000 se realizó en la ciudad de PANAMÁ el congreso de Bioética más importante de habla hispana. Al notable encuentro asistieron representantes de prácticamente todos los países del hemisferio, incluyendo Brasil y España.
La tónica destacada fue el temario que giró en torno de los problemas sociales de los países emergentes —pobreza, miseria, marginalidad— y las acciones para la defensa de los grupos humanos más vulnerables, así como sus derechos al acceso a las conquistas del desarrollo científico y tecnológico necesarios para la supervivencia humana con dignidad.
Los científicos reunidos en el Congreso, al hacer una denuncia formal sobre el desequilibrio social producido en el llamado tercer mundo, estuvieron de acuerdo en que el milenio está terminando con paradojas éticas insustentables.
La próxima convocatoria de la Federación Sudamericana de Bioética, será para el 2002 en la Ciudad de Brasilia. La fecha será confirmada oportunamente.
Entrevista
con uno de los principales protagonistas del Congreso:
Dr.
Diego Gracia.
—
¿Usted
cree que los principios tradicionales de la Bioética como la Justicia,
Beneficencia, no maleficencia y Autonomía, difundidos por Beauchamp y
Childress, continúan con la misma vigencia que cuando fueron formulados en los
inicios de la disciplina?
—
Los Principios de la Bioética han
tenido un origen, que fue el Informe Belmont, y que luego fueron
difundidos, como usted, dice por Beauchamp y Childress. Pero por supuesto, este
asunto es muy dinámico y están en constante
revisión, puesto que es una construcción
intelectual. Y en tanto que tal, imperfecta, por lo que debería estar
sometida a un análisis crítico permanente, como lo está la teoría de los
Derechos Humanos. No hay ningún sistema de Principios que agote la realidad. La
realidad es siempre más rica y dinámica, que todo lo que podamos decir de
ella. Pero lo que podemos agregar es que los Cuatro Principios han resultado en
éstos años realmente fecundos. Por supuesto, no son ningún talismán para
resolver todos los problemas que la realidad nos presenta; por lo que lo ideal
sería que cuando se ve que no funcionan, proponer alternativas, que sean más
ricas, o que se adapten más a la realidad. En los últimos diez años se han
propuesto muchas alternativas para cambiar los principios, pero todas mucho más
complejas y de más difícil aplicación. Por ejemplo, el método hermenéutico,
que yo considero que es muy poco preciso, o el análisis del contexto, llamado
Contextualismo, y otros. Pero lo adecuado y racional es que en cada caso se
deberá aplicar el método que va mejor sin cerrarse intelectualmente a ninguna
teoría.
—
¿Usted cree que en algunos países se abusó del principio de Autonomía?
—
Yo creo que los cuatro principios se han intentado aplicar de un modo muy mecánico,
es decir, que de un modo deductivo se ha pretendido sacar conclusiones categóricas.
O como se ha dicho en Estados Unidos, una especie de Mantra,
y si se toman así no funcionan. Creo que se deberían manejarse
en un plano más amplio; y
en la toma de decisiones Éticas,
se debería ser muy prudente, ponderando
todos los factores en juego, y no sólo los Principios; y estos asuntos tiene
mucha importancia la formación de los Bioeticistas.
—La
última pregunta: usted cree en una Bioética fuerte, en el sentido de
politizada, no partidista, pero comprometida con la realidad social de los países
del tercer Mundo?
—Creo
que habría que estudiarse más detenidamente el tema, no lo tengo muy claro
todavía. Creo que es un tema que debería debatirse mucho porque todavía no
está analizado en forma suficiente.
por la Dra. Olga Teresa Callejo.
.![]()