Entrevista con el Dr.
Eduardo Sousa – Lennox, Panamá. Presidente de FELAIBE (Federación
Latinoamericana de Instituciones de Bioética).
Invitado por la
Asociación Argentina de Bioética para participar en las VI Jornadas Argentinas
y Latinoamericanas de Bioética. La Plata, 5 al 7 de noviembre de 2000.
¿Qué opinión le
merecen las actividades desarrolladas en las VI Jornadas Argentinas y
Latinoamericanas? Y en lineamientos generales, ¿cómo ve el panorama de la
bioética en Latinoamérica?
Antes que nada quiero
darte las gracias por esta oportunidad, en segundo término quiero agradecer y
felicitar al Presidente de la Asociación Argentina de Bioética al Dr. Pedro
Federico Hooft y al Dr. José Alberto Mainetti, que han trabajado
conjuntamente en la organización de este evento. En el marco de estas
jornadas y con la experiencia de las anteriores, y con los antecedentes históricos
de la cultura de este país, en materia general y en materia bioética, me
parece que es importantísimo y es un aporte para la propia cultura y para la
cultura de todos los países de Latinoamérica. Lo que se hace en Argentina es
productivo no sólo para este país sino para todos los latinoamericanos. Este
es un importante aporte que se hace desde la Argentina para el resto de la
región. Es importante que se fortalezca este vínculo de integración (entre
los diversos países) y poder potenciar el movimiento bioético para el
beneficio del máximo, del bien común.
Usted ha estado
presente en la mayoría de las conferencias ¿qué puede decirnos respecto de
las mismas?
Estuve sí en el 90% de las
mismas. El nivel académico es elevado, me parece muy importante el grado de
compartir experiencias de los invitados internacionales y muy importante también
las experiencias nacionales. En las experiencias(que son expresiones de
vivencias), definitivamente, se ve no sólo un reflejo sino una proyección de
hacia dónde vamos y nos da ‘luces’ para saber por dónde podemos
continuar el camino, utilizando la bioética como una herramienta para el bien
común.
Durante el mes de mayo
de este año, Usted fue el organizador responsable y presidente del Tercer
Congreso de Bioética de América Latina y del Caribe ¿cómo ha vivido dicha
experiencia?
Fue una experiencia
importantísima. Podemos destacar tres puntos: en primer lugar, creo que fue
una real expresión de la representatividad de la cual nuestra institución
(FELAIBE) tuvo acabo, porque tuvimos la oportunidad de tener una buena
representación de una gran mayoría de los países que conforman la región y
que constituyen la federación, por otro lado, hubo una importante
representación de conferencistas de América Latina y de países
principalmente de habla hispana (España, por ejemplo) y “pudo reunirse en
Panamá la mayor cantidad de importantes expertos en materia de bioética”.
Esto nos fascina por el lado del beneficio del intercambio del conocimiento.
Tuvimos la oportunidad de compartir dentro del ambiente de la bioética,
tuvimos el honor de ser el país sede y de mostrarles algo de lo nuestro. En
tercer lugar se destacó por haber sido un congreso amplio e integrado, con
contenidos globales, integradores, lógicos, metodológicos y cronológicamente
desarrollado. Fue una gran experiencia integral de la bioética y de sus
formas de ver los problemas que nos afectan diariamente y cuáles pueden ser
las alternativas para implementar en nuestra persona, en nuestra conciencia, y
en la de los que cohabitan en este planeta.
Dentro del campo de la bioética,
¿cuál es el ideal que desearía se alcance?
Mi aspiración personal, es que
el individuo aflore desde sí, desde su interior, desde su convicción de
pensamiento y de sentimiento. Que entienda y asuma esa responsabilidad que
tenemos para con los demás. Saber que somos un individuo, que tenemos una
serie de derechos pero asimismo tenemos deberes. El deber debe ser social, es
decir, por el bien de la mayoría de las personas. Aspiro a que trabajemos en
el reconocimiento y desarrollo de lo que son los principios fundamentales de
la bioética y de la vida. Yo creo que la integración de todos los derechos
humanos son los que nos han de permitir lograr superar cualquier eventualidad
que se nos presente. Debemos fortalecernos en los principios y en los valores
humanos y que lleguemos a ser virtuosos de la humanidad.
Por Lynette Hooft.
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