Se
analizan todas las publicaciones sobre la Animación de la vida humana personal
desde Hipócrates hasta nuestros días. Dedica algunas reflexiones de la
teología católica, y remarca los conceptos de Monseñor Victor Heylen, que
indica que la influencia de la Biología había producido un gran retraso en la
Teología desde que Galeno describió en el siglo II la anatomía humana basado
en la del cerdo, de tal modo que cuando Andrea Vesalio en 1538 describió la
humana fundamentada en disección de cadáveres fue quemado en la hoguera por la
Inquisición. La Iglesia Moderna aún no pidió perdón por esos actos salvajes.
Basado
en Bernard Haering, teólogo alemán que trabajó en Estados Unidos, propone que
la persona humana se defina después de la individuación, es decir, después de
la mórula y la blástula cuando el cigoto no se puede sumar o dividir, y
llegando al estado de gástrula se implanta en el endometrio y así comienza el
estatuto del embrión, siguiendo al del cigoto. Por eso rechaza la tesis del
genetista Dr. Lejeune que indica que la introducción del espermatozoide dentro
del óvulo, marca el comienzo de la persona humana, con la iniciación de un código
genético único e irrepetible.
Nuevamente,
la Biología invade la Teología. Por eso, apoyamos la definición del Concilio
Vaticano II, que indica que la Teología es una ciencia dinámica sujeta a
investigación permanente. En cuanto a la evolución del embrión desde la
implantación, el autor se basa en investigaciones personales realizadas en el
Instituto Carnegie, de Baltimore, en 1950 y después en investigaciones con la
fertilización in vitro.
The
author analyses all available publications on Animation of personal human life
from Hippocrates to date. He dedicates some reflections to catholic theology and
points out Monsignor Victor Heylen´s concepts, which indicate that the
influence of Biology has produced a delay in Theology since the 2nd.
Century when Galeno described the human anatomy based on that of the pig. So
much so, that when Andrea Vesalio described in 1538 the human anatomy based on
body dissection the Inquisition burned him alive. Modern Church has not asked
forgiveness for those wild acts.
Based
on Bernard Haering, the German theologist who worked in the U.S., he proposes
that the human person be defined after individualization, that is to say, after
the morule and the blastule when the zygote cannot add or divide itself and
reaching the state of gastrule, implants itself in the endometriant starting the
embryo state, following the zygote. This is why he rejects the thesis of
geneticist Dr. Lejeune who indicates that introduction of sperm into the ovule,
marks the start of the human person with the initiation of a unique genetic
code.Once again, Biology invades Theology. That is why, we support the
definition of the Second Vatican Council which indicates that Theology is a
dynamic science subject to permanent research. Regarding the evolution of the
embryo since implant, the author bases its theories in personal research made at
the Carnegie Institute in Baltimore in 1950, and afterwards, with the research
of in vitro fertilization.
· Director de Ginecología y Reproducción. Ex miembro de la Comisión de Etica de FIGO. Miembro del Advisory Panel on Reproductive Medicine de FIGO. Ex Profesor Titular de Ginecología, U.B.A.
Ya
en el mundo greco-romano comienzan a plantearse las diversas concepciones de la
constitución del nuevo ser. En el Corpus Hipocraticum se afirma que la formación
de éste se produce por la fusión del semen masculino con el semen femenino,
identificado por las secreciones vaginales (cit.por.(1)). A Hipócrates lo
acompañan los epicúreos.
El segundo en la
historia parece ser Aristóteles (2). Que plantea junto a los estoicos, y después
con Galeno, la teoría hilemórfica, según la cual, después de la fecundación
comienza la formación del alma vegetativa, luego el alma sensitiva (animal) y
finalmente el alma espiritual (noetiké). Es decir, que la animación se definió
como retardada.
En el mundo judío ya se plantea en Exodo (21, 22-23)
la condena del aborto. En la traducción griega de los LXX (Alejandría,
siglo III), se específica que si se trata del aborto de un embrión no formado,
corresponde una multa, pero si el feto ya está formado se condena con la
muerte; asimismo cuando se produce la muerte de una mujer embarazada.
Podemos saltar a la segunda mitad de la era
cristiana. Santo Tomás de Aquino (1225-1274) afirma que el alma presupone un
desarrollo orgánico del cuerpo. El concluye que el varón lo alcanza a los 40 días,
en tanto que la mujer recién es animada a los 90 días.
El primero en sostener la animación inmediata fue
Tomás Fyens en 1620; supone que 3 días después de la fecundación, el alma
racional asume el papel de organizar el cuerpo del embrión (1).
Pedro Gorsendi (1592-1655) marca que la animación
aparecería el día 7º , apenas ha tenido lugar, según él, la mezcla del
semen en el útero.
El Concilio de Trento (1545-1563) establece que es
aborto cuando se trata de un feto animado, y Sisto V condena en 1588 con la
excomunión aún antes del feto
animado.
El antiguo Código de Derecho Canónico determina en
el Canon 984 que es aborto de un feto humano después que se ha establecido la
existencia de un embarazo.
Ya en el siglo pasado, la Encíclica Casti Connubii
de Pio XI, en 1930, indica que es
aborto si se actúa cuando la prole "aún está encerrada en el seno
materno" (3). En 1967 vino a Argentina invitado por mí como profesor
titular de Ginecología de la Universidad del Salvador, para colaborar en un
curso sobre "Problemas del Matrimonio y su relación con la Moral y el
Derecho", monseñor Victor Heylen, vice-rector de la Universidad de Lovaine,
que había sido secretario de la Comisión de Matrimonio y Familia del Concilio
Vaticano II. En su conferencia inaugural (4) nos dijo que la Iglesia Católica
había sufrido un gran retraso en la Teología, por la presión ejercida por la
Biología. Por ejemplo, Galeno (134-200 d.C) había enseñado la anatomía del
cerdo, porque estaba prohibido disecar cuerpos humanos. Cuando Andrea Vesalio
publicó De humanis corporis fabrica en 1538, fue quemado en la hoguera por la
"Santa" Inquisición. Pero allí empezó el conocimiento del cuerpo
humano. Nos explicó Victor Heylen que la Teología debe ser una ciencia
independiente, que podrá tomar la explicación de los hechos según la Biología
y otras ciencias, pero que sus palabras son rectoras sobre las demás.
Entonces, J.J. Diamond (5) sostuvo en 1975 que no
puede hablarse de concepción hasta
después de lograda la implantación y la individualización. La individualización
se produce después de la implantación, es decir, cuando el cigoto no puede
dividirse, dando lugar a un gemelo univitelino, o si se produce la sumación de
los cigotos resultaría en un
mosaicismo. Esto sería entre ocho y diez días después del acto sexual o de la
unión artificial de las gametas en la fertilización in vitro
espontánea o por ICSI.
Personalmente, he podido estudiar hace 50 años la
colección de los huevos humanos más
jóvenes, en el Instituto Carnegie de Baltimore, gracias a la gentileza de su director, el Profesor Corner (7). Ahí he
podido ver un cigoto de 2 células, obtenido por Hertig y Rock (8) libre en la
trompa. Los mismos autores observaron un huevo humano de 60 células, en el
estadio de blástula, libre en la cavidad uterina (9). Finalmente, también
obtienen en 1941 Hertig y Rock (10) el huevo
implantado más jóven que se conoce; tiene el número 8020 de la colección
Carnegie, obtenido por histerectomía vaginal el día 24º de un ciclo de 28 a 32 días, con un coito único
ocho días antes de la operación.
Afirma Haering (6) que "cierto número de
moralistas están casi o plenamente convencidos de que en la primera fase entre
la fecundación y la implantación no se da todavía una persona humana".
Sin embargo, acentuaría que aún así nos enfrentamos con vida humana que
merece gran respeto.
Según Haering en sus varios escritos que comienzan
en 1951, como podemos ver en Gafo (1) (13), "sin individuación no hay
persona, no hay personalización, esto es, no ha surgido todavía una persona
humana" (12). "Por eso, afirma, que hay cuatro momentos decisivos en
el desarrollo de la nueva vida que tienen relación con el comienzo de la
vida humana, en cuanto humana: a) el principio del genotipo, b) el
momento de posible segmentación en el caso de mellizos idénticos ,c) el tiempo
de la implantación y d) el desarrollo
de la corteza cerebral propiamente humana" Es decir, que en la fertilización
in vitro "no sería ontogénesis de un ser humano, sino meramente una
producción de materia protoplasmática". Piensa que al menos antes del día
25 al 40 desde la fecundación, el
embrión no puede ser considerado todavía como una persona humana,
aunque esta afirmación no proporciona en absoluto suficiente fundamento
para privar al embrión del derecho
básico a la vida (12).
A todo ello añade Gafo (1) "su propuesta que se
reconozca una diferencia cualitativa entre los métodos
anticonceptivos antianidatorios a los otros anticonceptivos hormonales.
Unos bloquean la fertilización y
aquellos medios que interrumpen el desarrollo de la vida entre
la fertilización y la implantación, y también insiste en que se
conceda todavía una diferencia cualitativa mayor entre los medios que causan
una pérdida de mórulas y el aborto de un embrión y en individualización
irreversible" (1).
En una línea de pensamiento parecida está Shannon
(15), que afirma que "no hay base razonable para argüir que el "pre-embrión"
es moralmente equivalente a una persona, o es una persona como base para
prohibir el aborto. Esto es, no hay un soporte biológico para la posición que
el huevo fecundado es desde el comienzo del proceso de fertilización un
individuo distinto que no necesite
ayuda externa para desarrollar una persona".
También sostiene Junker - Kenny (16) lo mismo, al
decir que "el embrión no es persona por derecho propio. Ser persona en
sentido moral y ser humano en sentido biológico son dos factores independientes
que coinciden sólo parcialmente;" según ella, hay otras objeciones
planteadas contra la pretensión de hablar de personalidad ya en una etapa tan
temprana: limitaciones del potencial del embrión en ese momento que delatan la
necesidad de un ecosistema de
soporte (seno materno), el hecho que uno pasa de lo que se desarrolla a partir
del cigoto será la planta y la posibilidad de que se formen gemelos como un
dato en contra de la individuación."
Reich (17) no toma posición sobre el tema. Sobre el
cigoto expresa "unos piensan que son personas humanas, otros que son
tejidos sin status ni derechos especiales".
Esta distinción es fundamental desde el punto de
vista moral. Estas células constituyen vida humana, pero todavía no
constituyen una vida humana personal.
El español Lain Entralgo (11) afirmó que "el
embrión humano no es realmente un hombre". No lo es en acto (no posee
propiedad específicamente humana), ni lo es en potencia (poder ser algo o dejar
de ser), es hombre en "potencia condicionada". Y el teólogo moralista
Zubiri (12) uno de los más importantes de España, dijo que "estar
potencialmente en acto, no es potencia, sino posibilidad".
En la década del 80, el genetista Lejeune propuso
que desde la singamia el cigoto tiene una combinación cromosómica única e
irrepetible por lo que, justificadamente, debe ser considerado el comienzo
de la vida humana personal. Ese concepto fue aplaudido por su Santidad
Juan Pablo II, que la hizo suya, y
designó a Lejeune presidente de la Academia Pontificia.
Esta conclusión
produjo un claro efecto en la Convención de Costa Rica, a la cual adhirió de
manera inconsulta nuestro país, por lo cual es Ley de la Nación. Tal vez, primó
esta vez el hecho de que rapidamente S.S. el Papa Juan Pablo II afirmara
inmediatamente esta tesis, pasando por encima la duda que planteara su
antecesor, S.S. Paulo VI y el documento Donum Vitae del Cardenal Ratzinger de
1987, que contó con su asentimiento y que plantearon dudas en el comienzo de la
vida personal. Creo que hubo un apresuramiento según la visión de Monseñor
Heylen, por la que otra vez en la historia de la Iglesia las novedades biológicas
presionan sobre la Teología sin un
argumento suficiente.
En cuanto a la placentación , con la formación de
la blástula, comienza la especialización de las células. Unas forman
el embrioblasto, lo que luego será el embrión, y otras forman el
trofoblasto, que luego será la placenta. Entre ambas,
parecería que la membrana pelúcida
actuaría como membrana dializadora, permitiendo la acumulación del líquido en
el interior del huevo, o la
producción de líquidos se produciría por la formación del mismo por la
actividad celular y la degeneración de las células centrales de la mórula,
formando la cavidad coriónica.
.
La placentación es del tipo hemocorial. Ya el día
noveno comienza la diferenciación del trofoblasto primitivo, que es parecido al
sinciciotrofoblasto, aunque comienza a aparecer el citotrofoblasto. En el huevo
Miller (día 11º), el plasmoditrofoblasto comienza a mostrar cierta capacidad
angioclástica, aunque después en la especialización progresiva, el
citotrofoblasto se transforma en plasmodio; al citotrofoblasto le corresponde la
función histolítica y angioclástica, en tanto el plasmodio tiene acción
anticoagulante. Las vellosidades comienzan a formarse a las 12 1/2 días (huevo
Carnegie 7700) que aparecen más desarrolladas en los huevos de 13 días (Peters
y Linzenmeier). La conección con la circulación materna se produce en el huevo
de 11 días (Miller), más marcada en el huevo Yale de 14 días (7).
En la mona, la placentación es totalmente diferente,
ya que es superficial y no actúa en profundidad, ees decir que carece de la
actividad histolítica de la placenta humana.
Con esto puede verse el carácter evolutivo de la
formación y la maduración del huevo, especialmente desde la implantación. Por
eso nosotros llamamos cigoto al huevo no implantado, y recién embrión desde la
implantación. Así fue que, Howard Jones llamaba pre-embrión al huevo no
implantado, antes de la transferencia en la fertilización in vitro.
Mi posición personal es la de un ginecólogo con
conocimientos de la Biología desde 1950, y afirmados con la experiencia de 16 años
de práctica de la fertilización in vitro. He debido corregir a algún
profesor titular de Obstetricia, que
repetía la versión de Juan Pablo II, tomando sus afirmaciones como dogmas de
fe, cuando confesó que nunca había
visto un óvulo ni un cigoto en segmentación; esto sucedió en la Comisión de
Salud de la Cámara de Diputados de la Nación.
Creemos que se alcanza la personalización de la vida
humana desde un proceso que se inicia con la fecundación del óvulo por el
espermatozoide, la formación de un
cigoto que se segmenta rápidamente, el quinto día se establece
la blástula en donde las células se dividen adaptándose a su función:
unas formarán el embrioblasto, del que resultará el embrión, y las otras el
trofoblasto, que rodean la cavidad celómica, pero todavía
poseen la posibilidad de dividirse y formar 2 células iguales (gemelos
monocigóticos) y aún sumar 2 células en una, que pueden resultar en un
mosaico. Luego viene la implantación, al 8º día desde la fecundación (embrión
8020 de la colección Carnegie): este momento puede darse ya como el comienzo de
la personalización. Esta podría ser suficiente. O como quería Haering, el día
40º que se ha completado el desarrollo del sistema nervioso central. El era teólogo,
yo no; yo simplemente afirmo sobre la base de mi experiencia, que no es la
teología, aunque soy un estudioso del tema.
Finalmente, la posibilidad de emplear la píldora del
día después. Sobre este tema, hay muy pocos escritos. Tengo en mis manos una
publicación del sacerdote jesuita, Tony Nifsud (18), originario de Malta que
trabaja en Chile. Plantea los hechos médicos de esta manera: los posibles
efectos de su efectividad se basan en: 1) el efecto anovulatorio (previniendo o
postergando la ovulación ) 2), el efecto barrera que altera el moco cervical y
dificulta el ascenso del espermatozoide y la motilidad
del óvulo por la trompa, 3) el efecto antiimplantatorio que al modificar
la maduración del endometrio dificulta la anidación del óvulo en estadio de
blastocisto, (8 día después). Yo agregaría que la alta dosis de progestógeno
(0,75 mg. de levonorgestrel) impediría que actuara la enzima endometrial que
evita el desdoblamiento de la gliceril-fosforilcolina, pues el fosfoglicerol es
indispensable para el ascenso espermático dentro de la cavidad uterina. Todo
depende del momento del ciclo y que la dosis sea adecuada para saber como actúa
en cada caso.
El problema ético se plantea alrededor de dos
preguntas: 1) esta píldora es anticonceptiva
o abortiva? 2) cuándo comienza la vida humana personal? La respuesta a la
primer pregunta es si la intervención humana se basa en el impedimento del
encuentro del óvulo y el espermatozoide; de las cuatro posibilidades que hemos
planteado líneas arriba, solamente se daría en la tercera situación. La
segunda, depende del criterio que se tenga: si la animación es inmediata, es
decir desde la fecundación, es abortiva; si la respuesta se da por la animación
mediata, como que sea un proceso progresivo que termina ya sea en la implantación
del huevo (donde ya se ha producido la individuación) o más allá, en el
desarrollo del sistema nervioso central, no sería abortivo.
Por supuesto que no hay dudas sobre la condición
humana del cigoto, sino que tenga el estatuto de ser
persona.
Algunos se preguntan, y sino fuera persona, que sería?
Los conocimientos que hemos adquirido con el empleo de la fertilización in
vitro nos indican: 1) cuando se ve el óvulo a las 20 horas de la inseminación,
uno puede ver el huevo en el estadio de 2 pronúcleos, es decir que ha penetrado
el zoide, hay fertilización, 2) si lo vemos al día siguiente puede haber
comenzado la segmentación del cigoto, y tener 2 - 3 - 4 células; si no las
tiene, el proceso se ha frenado en el comienzo de la segmentación; 3) al día 3º
desde la fecundación, el cigoto debe tener entre 4 y 8 celulas, y ya se lo
puede clasificar (como el día anterior) según las células que tenga sean
integras o fraccionadas y
el aspecto de las mismas, de donde se puede prejuzgar el pronóstico. Si no se
congelan, se puede continuar y ver que el día 5º ó 6º ya está en el estadio
de blastocisto.
En adelante puede desarrollarse de una manera
ordenada o no. Pueden lograr la implantación y seguir su curso normal, y hasta
dar una BhCG positiva. Ocurre en
algunos casos que la BhCG
no asciende adecuadamente, o desciende, con lo que diremos que se trata
de aborto bioquímico; o seguir adelante y ser un huevo anembrionado, es decir,
que en la fase de blastocisto no se formó el embrioblasto y se desarrolló sólo
el trofoblasto de implantación. Puede darse también el aborto por diversas
alteraciones genéticas desde el blastocisto, o la implantación aún durante el
segundo mes de gestación. Finalmente, puede terminar siendo una mola
hidatiforme o un corioncarcinoma. Aproximadamente la mitad de los embarazos
termina con una sonrisa.
Cuándo es persona humana? Cuando se inicia la vida
humana personal? Deben opinar los teólogos y los filósofos. Los médicos y biólogos
presentamos los hechos para colaborar en la reflexión.
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